miércoles, octubre 23

Actividades humanas detonaron colapso lagunar

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CHETUMAL.- Investigadores de El Colegio de la Frontera Sur Unidad Chetumal (Ecosur), especialistas en estudios en ecología, fauna silvestre y paleoecología coincidieron en señalar que los socavones y escurrimientos en la laguna Chakanbakán podrían tener su origen por extracción de agua del subsuelo y deforestación de la selva.
Asimismo, consideraron que la laguna se secó entre un 20 y 30 por ciento en la parte norte de las 30 hectáreas, y anticipan que aunque se recupere el cuerpo lagunar no volverá a ser el mismo, tanto en el nivel del agua como en la fauna que habita en la zona.
El doctor Manuel Elías Gutiérrez, investigador especialista en taxonomía y ecología del zooplancton, principalmente microcrustáceos como los cladóceros y copépodos, expresó que le alarma lo sucedido porque no había visto un fenómeno tan grande como el que aconteció en la laguna.
Sin embargo, consideró que es algo que regularmente ocurre, y remarcó que las actividades humanas tienen algo que ver, porque se está extrayendo agua y deforestando la selva, lo que puede acelerar los procesos de infiltración del agua y por lo tanto erosión, aunque esto no se ha comprobado documentalmente.
Por su parte, el doctor Gerald Islebe, investigador con especialidad en paleoecología del cuaternario, ecología de comunidades vegetales, biogeografía, conservación y cambio climático, afirmó que es un fenómeno natural el que se observó, por la naturaleza cárstica y los carbonos que se encuentran en el subsuelo y porque hay ríos subterráneos, y con el tiempo hay un desgaste en el proceso físico, químico y el agua siempre busca el camino más fácil y de repente colapsa.
“Es un proceso natural que puede fortalecerse por actividades humanas en la deforestación, porque afecta la hidrología y la perforación de pozos profundos. No hemos hecho estudios detallados sobre eso, pero es algo a considerar.
Lo que vimos ayer es que la laguna está rodeada de una sabana y se tiene una afectación entre el 20 ó 30 por ciento en la parte norte de la laguna, el nivel del agua bajó un 30 por ciento, mientras que en las imágenes que hemos visto publicadas aquí el agua se fue por completo.
También hay ojos de agua, y una parte de la laguna un día después del socavón mayor ya se rellenó el agua; ese sistema estará muy dinámico y hay que monitorearlo”, dijo.
En tanto, el doctor Juan Carlos Alcérreca Huerta, investigador de cátedras Conacyt en Ecosur, con especialidad en ingeniería de costas y ríos, expresó que fue un fenómeno natural el que se registró en la laguna.
“Y lo que pasa es que hay una interacción entre la hidrología y la geohidrología, pues mientras en uno se tienen los flujos que están erosionando la parte inferior, también tenemos otros que pueden añadir mayor agua y peso sobre las cavernas y con la interacción hacer que los colapsos sean probables”.
En tanto, Rogelio Cedeño Vázquez, investigador con especialidad en ecología, sistemática, conservación y manejo de fauna silvestre, con énfasis en anfibios y reptiles, señaló que existe cierta preocupación por los cocodrilos, aunque si el cuerpo de agua mantiene condiciones, permanecerán en ese lugar sin ningún problema.
También señaló que tienen las intenciones de hacer una evaluación de la situación en la que se encuentran los cocodrilos, y que están pendientes por si hay que tomar algunas medidas emergentes para su salvaguarda.
Finalmente, el doctor Pablo Ramírez Barajas, investigador invitado a El Colegio de la Frontera Sur, con especialidad en fauna, principalmente vertebrados terrestres, afirmó que habrá diferentes efectos en los peces, reptiles, anfibios y mamíferos terrestres, que tendrán una respuesta ante fenómenos de este tipo y hay que considerarlo y no alarmarse.
Finalmente, aseguró que “los efectos serán inmediatos, pero también habrá que evaluarlos a través del tiempo, en esa medida de respuesta de los organismos también podremos ver la afectación”.

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