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AMLO gana con la consulta, pierde la justicia

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AMLO gana con la consulta, pierde la justicia

Por JOSÉ BUENDÍA HEGEWISCH

17 de Septiembre de 2020

López Obrador toma la ofensiva con la consulta sobre el juicio a cinco expresidentes como el activista que es de tiempo completo. Se prepara para acometer a sus adversarios en la elección de 2021 con un enroque que lo preserve de su promesa de enjuiciar crímenes del pasado, pero fuera del desgaste de los tribunales, como le ocurre con el caso Lozoya. Su iniciativa es la agenda de los abusos y excesos de sus antecesores como la mejor defensa de su gobierno. Pero otra vez el resultado es la degradación de la justicia por la misma forma de ejercer el poder político de que los acusa por despreciar la ley. El Presidente ganará réditos electorales, aunque perderá la justicia.

Muy pocos creen que investigará a los expresidentes. Con la posibilidad y la amenaza es suficiente para poner los reflectores sobre ellos. Por lo demás, la consulta tiene todos los visos de encallar en la SCJN, que debe juzgar sobre su constitucionalidad. La probabilidad de una respuesta negativa es muy alta, pero al Presidente no le preocupa el revés. López Obrador no perdería si se desecha la convocatoria que precipitó el pasado 15 de septiembre para salvar una promesa de campaña luego de que la movilización amloista no juntara las firmas para presentar la solicitud como iniciativa popular. La próxima oportunidad tendría que esperar al final del sexenio, ya sin el impacto en las urnas de conservar el espectáculo como el próximo año.

Incluso si la consulta prosperara, el “sí” o “no” de la ciudadanía se mantendría en el terreno de la subjetividad política hasta que las acusaciones contra los mandatarios del periodo “neoliberal”, desde 1988 hasta 2018, se pudieran configurar como delitos. Es decir, una vez que el aparato y mecanismos de la ley fueran obligados a romper el silencio que antes permitió los abusos del poder político y que ahora también permanecen silenciados por el juicio paralelo de la opinión pública y el linchamiento popular. En efecto, la primera enjuiciada dentro de este proceso será la justicia por antes garantizar impunidad al mundo de la política y ahora por cerrar la puerta al castigo público. En efecto, la gran paradoja es que la intención de la consulta de exhibir engaños y perjuicios a la ley de los pasados gobiernos se materializa sin la intervención de la ley para investigar sus presuntos crímenes.

Una expresión contraria a la lógica, sino fuera porque su objetivo es político, no proveer justicia, que tendría que ser la finalidad de la transformación de su gobierno. El “masivo clamor de justicia” con que justifica la consulta deberá conformarse con la sanción social del poder que prefiere juzgar en la plaza a sufrir el desgaste de tener que probar sus acusaciones en los tribunales. El entrampamiento del caso Lozoya podría haberlo convencido de abandonar la vía legal, aunque desde su campaña se había pronunciado por el perdón en el terreno de la ley y la amonestación o la condena en el foro público. El Presidente sabe que el resultado de un maxiproceso en tribunales de cinco presidentes sería infinitamente más complejo y peligroso para su propia estabilidad que visibilizar los incumplimientos con la ley y el país de los gobiernos neoliberales en la arenga de una campaña.

Si hasta ahora no parece avanzar la investigación contra Lozoya, ni el inculpado pisar la cárcel, cuales las expectativas de abrir una averiguación contra la Salinas de Gortari por las denuncias de fraude de 1988 sobre presuntos delitos que ya habrían prescrito. A Zedillo por proseguir con las privatizaciones o el Fobaproa con un marco legal que no puede ser retroactivo. Calderón por “robarle” la elección de 2006 y la “guerra contra el narco” y Peña Nieto por el desvío de recursos de la campaña, a pesar de tener elementos contra estos últimos para juzgar presunta comisión de delitos antes, durante su gestión con los resultados de las investigaciones de García Luna y el propio Lozoya. Ante el parón a la ley, López Obrador dirá que no lo dejaron seguir adelante y reivindicará que su consulta al menos consiguió despojar a las figuras presidenciales de la inmunidad social como una pica de Flandes para plantearse en la campaña con la satisfacción de la promesa cumplida.

Fuente: Excelsior

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