jueves, junio 27

Apoyan ajuste en el salario mínimo para beneficio de la economía del país

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La propuesta del sector patronal de ajustar al alza el salario mínimo —que pasaría de $88.36 a $98.15 diarios— no es solamente factible, sino que sería una medida benéfica para la economía del país, asegura Gabriel Rodríguez Cedillo, catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

La fijación del salario mínimo es una estrategia macroeconómica que tiene que ver con las políticas anti-inflacionarias, explica el economista. Las decisiones sobre si se mueve o cuánto se mueve están determinadas por el “control” que tiene el Banco de México de la variable inflacionaria.

Partiendo de esta consideración, en estos momentos existen las condiciones tanto económicas como políticas para aumentar el salario mínimo en los términos que propone la Coparmex nacional e incluso, dice, hay margen para ir un poco más allá.

Rodríguez Cedillo insiste en que el contexto actual favorece la medida: en primer lugar, señala, la capacidad productiva del país no está al 100%, por tanto, el sector privado tiene margen suficiente para otorgar un incremento al salario mínimo que ayude a elevar el bienestar de los trabajadores y sus familias.

Y debido a que el alza impactaría directamente en el bolsillo de los trabajadores, la medida dinamizaría la economía. “Creo que esta sugerencia de Coparmex es aceptable y no generaría ningún efecto económico negativo”.

“Es más, desde mi punto de vista, la propuesta se quedó corta”, continúa. “Esos $10 más serían insuficiente, apenas si se notaría y ayudaría muy poco, por no decir nada, a elevar la calidad de vida de los trabajadores y sus familias”.

Esto es porque en términos reales el salario mínimo mexicano, el más bajo en América Latina, ha registrado un agudo deterioro durante varias décadas, al punto que su monto actual no alcanza a cubrir ni las necesidades básicas de los trabajadores, de acuerdo con un estudio de la UNAM. “Y esto se manifiesta de manera más aguda al tomar en cuenta la paridad del poder adquisitivo”, apunta.

Todo mundo piensa que por la gran diferencia del peso ante el dólar estamos en desventaja cuando viajamos a otros países, pero no. “No. Una cosa es el tipo de cambio y otra la paridad del poder adquisitivo: si un mexicano va a Estados Unidos, tiene que comprar un bien de acuerdo con la capacidad de compra de los estadounidenses. Es por eso que cuando el estadounidense viene acá, una hamaca que a nosotros nos la venden en $600 a ellos les piden $2,500… se las están vendiendo de acuerdo con lo que ellos pueden pagar”.

El catedrático de la Uady lo pone más claro: “El tipo de cambio es el precio de una moneda en el mercado internacional. La paridad del poder adquisitivo es lo que puedes comprar con tu moneda en otro país… Y si en lo primero estamos mal, en lo segundo estamos peor”.

Como ejemplo, cuenta que hace poco estuvo en Chile. “Por la misma hamburguesa que aquí compro en $49, en Santiago pagué 160 pesos mexicanos, o sea unos 4,000 pesos chilenos (un peso mexicano vale 39.43 pesos chilenos). O sea, aun cuando nuestra moneda vale más, los mexicanos tenemos que trabajar más que los chilenos para comernos una hamburguesa”.

Esto da una idea de que la paridad del poder adquisitivo de México ha caído a niveles por debajo incluso de países con monedas más débiles ante el dólar, por lo que no sólo se puede, sino que se debe aumentar el salario, ampliar el poder adquisitivo de la clase trabajadora, sentencia.

“Pensando positivamente, podría incluso mejorarse el salario mínimo de manera sostenible en el mediano y largo plazos mediante aumentos graduales, llegar hasta donde la economía comience a resentir algún efecto inflacionario”.

De acuerdo con el economista de la Uady, existen las condiciones y la capacidad para aumentar el salario mínimo hasta a los $300 diarios. “No es un asunto riesgoso, no habría distorsiones económicas y en términos macro al contrario, beneficiaría porque ayudaría a aumentar el consumo, impulsaría el mercado interno. Y en términos micro, no impacta en los costos de producción”.— Mario S. Durán Yabur

Factible, desde luego, pero Rodríguez Cedillo no cree que la propuesta cristalice antes del 1 de diciembre, pese a que el sector patronal avisó que solicitará a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) que se reúna lo más pronto posible para analizar la sugerencia.

“No creo que sea este año. Tal vez se puedan reunir, pero veo complicado que se haga realidad el aumento antes de que termine esta administración porque la Conasami funciona bajo determinadas reglas que la obligan a consultar a Hacienda, a Banxico, entre otras instituciones”, concluye.

 

 

Condiciones

El economista yucateco ve condiciones en la economía nacional para autorizar la propuesta que hizo el sector patronal de otorgar un aumento al salario mínimo.

No cristalizaría

Factible, desde luego, pero Rodríguez Cedillo no cree que la propuesta cristalice antes del 1 de diciembre, pese a que el sector patronal avisó que solicitará a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) que se reúna lo más pronto posible para analizar la sugerencia.

Reglas complicadas

“No creo que sea este año. Tal vez se puedan reunir, pero veo complicado que se haga realidad el aumento antes de que termine esta administración porque la Conasami funciona bajo determinadas reglas que la obligan a consultar a Hacienda, a Banxico, entre otras instituciones”, concluye.

Diario de Yucatán

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