lunes, mayo 27

Apuros por el asueto laboral

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Un día después que las calles céntricas de Hunucmá, Izamal y Motul se saturaron de vehículos y peatones por las compras de fin de año, ayer martes amanecieron prácticamente vacías tras los festejos de Año Nuevo.

En Hunucmá, anteayer se formaron largas filas de compradores en expendios de pollo, uvas, legumbres, refrescos, piñatas y de bombitas, entre otros.

La Policía Municipal reportó ayer saldo blanco por la quema de muñecos de “Año Viejo” y que detuvo a varias personas por pleitos familiares a causa del consumo de bebidas alcohólicas.

En Izamal, anteayer se llenaron de compradores los puestos del mercado que venden calzado, ropa, comida ya lista, verduras, frutas, regalos, accesorios, etcétera, pero ayer el centro de abastos amaneció con la mayoría de los locales cerrados.

En el mercado ayer abrieron pocos puestos de comida, los cuales aprovecharon los pocos turistas que llegaron a temprana hora al Pueblo Mágico, quienes dejaron ganancias también a los pocos vendedores de artesanías que trabajaron y a los conductores de coches Victoria.

Poca gente transitó en el centro de la ciudad y solo se vio estacionado un autobús con visitantes de Oaxaca, a diferencia de los últimos días de 2018, cuando por la llegada masiva de turistas y compradores de comunidades de la zona se registraron embotellamientos viales y en el mercado mucha gente comió incluso de pie.

Las terminales de autobuses y taxis foráneos igual amanecieron ayer casi desiertas.

Poco después del mediodía se observó a izamaleños de compras en el Centro, para el recalentado, y algunas familias seguían en su fiesta de Año Nuevo.

En el primer día del Año Nuevo, Motul amaneció con algunos ruidos de fuegos pirotécnicos y karaokes.

Además, fue un desafío hacer compras, pues en los dos mercados trabajó solo un 35% de los locatarios y feligreses que salieron de la misa de 10 a.m. tuvieron que hacer fila para comprar verduras, carne y tortillas.

En un recorrido se observaron calles con restos de la quema del “Año Viejo”, bolsas negras llenas de basura a las puertas de varias casas y algunas rotas y con los desperdicios regados.

Poco después de las 11 de la mañana, algunos establecimientos abrieron para cerrar en su horario normal.

Durante la “Nochevieja” no abrieron puestos de comida rápida y tampoco el Bazar Municipal.

Fuente: Diario de Yucatán

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