lunes, mayo 20

Aumentan casos de enfermedades venéreas porque adolescentes no quieren usar condón

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Según especialistas, los casos de infecciones por transmisión sexual (ITS) han aumentado entre los adolescentes del Estado de México, ya que éstos le han perdido el temor a las enfermedades venéreas.

No obstante, los jóvenes aún buscan evitar los embarazos no deseados, por lo que recurren al sexo anal como método anticonceptivo. El problema es que esta práctica se está llevando a cabo sin condón, lo que es sumamente peligroso, poniendo en riesgo la vida.

Al respecto, coinciden Víctor Torres Meza, director del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, y Sonia Echeverri Frías, jefa del Departamento de VIH/SIDA/ITS del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM).

La preferencia por el sexo anal no solo ocurre entre adolescentes, también se da entre personas que engañan a su pareja (por miedo al riesgo de embarazo) y también es la opción predilecta para las mujeres que quieren llegar virgen al matrimonio.

Según el ginecólogo, Gerardo Martínez Pérez, los jóvenes optan por el sexo anal, incluso cuando tienen a su disposición los condones y las pastillas anticonceptivas; sin embargo, suelen ignorar o menospreciar los riesgos de contraer alguna ITS. Todo esto ha derivado en un repunte alarmante de los casos.

Según cifras del sector salud estatal, en 2018 hubo 111 mil 697 personas atendidas por alguna enfermedad de transmisión sexual en el Edomex, tal como sífilis, clamidia, herpes genital, candidiasis, e infecciones asintomáticas por VIH. De estas, el 35% se dio entre jóvenes entre 12 y 17 años.

Incluso en las llamadas sex shops han aumentado las ventas de productos como juguetes y lubricantes que estimulan el coito en una parte del cuerpo que no está preparada como órgano sexual. No obstante, “la mayoría [de los clientes] llega con mucho desconocimiento y en algunos casos hasta lastimadas de forma severa”, dijo Carmen López, encargada de la tienda Punto G, en Toluca.

Los especialistas aseguran que el internet ha jugado un papel importante en los cambios de práctica, ya que los afectados tienden a buscar los síntomas en línea para automedicarse, pero antes recurren a contenido pornográfico como un modelo de imitación, sin investigar a profundidad cómo es que los actores se protegen de las infecciones.

“Mi pareja me lo pidió [sexo anal], aunque en ese momento no estaba preparada para hacerlo, no había leído nada al respecto”, admitió Diana “N”, de 24 años, quien inició su vida sexual a los 15 años. Para ella, la experiencia no fue placentera; al contrario, se sintió violentada. “Él sólo tiene que meter, pero yo no pude caminar en dos días.”

No es raro que a los consultorios lleguen mujeres con daños severos por no usar los métodos adecuados, así como presentando síntomas de alguna ITS. A esto, se suman algunos tabúes, indica Echeverri Frías, por ejemplo, que las mujeres no deben cuestionar a sus parejas, o que no deben pedir el uso del condón y menos portar uno.

Según el epidemiólogo Torres Meza, los hombres son los que comúnmente contagian a sus parejas sexuales, dando validez a la teoría que las mejores son las más expuestas.

Fuente: Noticieros Televisa

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