miércoles, julio 15

Bank of America, Google y los Mets usan este software para sacar la basura

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En el campo, los Mets son basura, luchan para evitar el cuarto lugar de su división por tercer año consecutivo. Fuera del campo, el equipo de beisbol de Nueva York hace un serio esfuerzo por hacerse una limpia, aunque de forma más literal de lo que esperarían sus fans. Citi Field gradualmente reemplaza los empaques de alimentos y bebidas con versiones compostables y coloca una mayor variedad de basureros en el parque con la promesa de enviar casi nada de basura a los vertederos para el 2020.

“Ha sido un tema importante los últimos cinco, seis años”, dice Michael Dohnert, director de operaciones de campo de los Mets, porque los desechos son una gran parte del impacto medioambiental del parque. “No hay mucha infraestructura. Sabíamos lo que queríamos, pero los primeros años no podíamos lograrlo”.

La compañía que ayuda a los Mets a llenar los vacíos de infraestructura es Recycle Track Systems (RTS), un desarrollador de software que emplea análisis de datos para reducir los costos para sus clientes corporativos mientras les ayuda a enverdecerse.

“Es tecnología junto con reciclaje y desperdicio de alimentos”, dice el director ejecutivo Greg Lettieri. A diferencia de otras empresas con ofertas similares, RTS no tiene camiones ni plantas de reciclaje. Se enfoca en mejorar su software, que los socios de transporte de RTS reciben sin cargo, para hacer que deshacerse de basura sea lo más eficiente posible. “Hasta ahora se han apegado a su parte del acuerdo”, dice Dohnert. Los más de mil 400 clientes de la compañía incluyen a Bank of America, Google, WeWork, Whole Foods, SoulCycle y la Estatua de la Libertad.

El software de RTS permite que los clientes seleccionen cuánto y qué tipo de desperdicios necesitan que les recojan. Luego reciben alertas cuando un camión de basura está cerca y ha recogido y entregado su inventario. Al agregar lo que se conoce como una georreja en su software, RTS también notifica a los clientes por email o texto cuando los camiones están a cierta distancia de su punto de recogida, ayudando a reducir tiempos de espera.

“Esto es parte del futuro”, dice Domenic Monopoli, el copropietario de cuarta generación de Filco Carting Corp., que utiliza el sistema en sus 40 camiones. “Estaba extremadamente escéptico, pero cuando lo ves, está años adelante de todo lo demás”.

Lettieri antes trabajó en una red de seguridad para Bank of America, mientras que su cofundador Adam Pasquale llega de una familia de operadores de basura de varias generaciones. La experiencia del último les ayudó a obtener el contrato con Google, que manda una gran parte de sus desperdicios de alimentos a granjas como composta para alimentar cerdos, y Whole Foods Market, que reorganizó sus basureros y volvió a capacitar a sus empleados para lidiar mejor con el limitado almacenamiento en sitio. RTS ayuda a WeWork a donar sillas, mesas y escritorios viejos a oficinas públicas y de organismos no lucrativos, y ha trabajado con SoulCycle para hacer chatarra 5 mil bicis fijas recuperadas de todos los gimnasios. “Queríamos reportar que fueron destruidas de forma responsable, cualquiera que fuera el proceso que fuera sustentable”, dijo Nik Karbelnikoff, director de operaciones e innovación de hardware en SoulCycle. “Era súper importante tener esa transparencia”.

Fundada hace cuatro años y con 40 empleados, RTS recientemente recaudó 25 millones de dólares en capital de riesgo y espera ingresos este año por 25 millones de dólares. Los cofundadores dicen que la compañía será rentable para el año que entra.

En teoría, las empresas de transporte podrían eliminar a RTS y actualizar sus propios sistemas. Rohan Bhasin, director de operaciones en la arena Centro Barclays de Brooklyn, dijo que optar por la ruta de análisis de datos no es tan fácil como parece. “Intentar reunir información en tu edificio e informar a la alta gerencia fue muy difícil”, dice Bhasin, quien tuvo que revisar manualmente facturas del transportador previo de la arena para analizar el volumen de basura versus lo que se reciclaba. Con los gráficos de RTS, “sabemos cuántas pickups tenemos, si hay que aumentarlas y si estamos apretados en espacio del compactador de basura. Eso es muy avanzado y nos facilita nuestros trabajos”.

Fuente: EL Financiero.

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