domingo, septiembre 27

‘Brexit’, la hora cero ha llegado

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Todo parece indicar que Reino Unido se desconectará completamente de la Unión Europea

A pesar de la demora y los múltiples contratiempos políticos, sacar a Reino Unido de la Unión Europea (UE) muy probablemente fue la parte más sencilla de la saga del “brexit”.

A partir de la Hora Cero, la cual se ha establecido para el 31 de enero a las 23:00, tiempo de Greenwich, comenzará a correr el cronómetro en cuenta regresiva para definir el marco que regirá las futuras relaciones entre Londres y Bruselas.

El gobierno del premier británico Boris Johnson se ha dado un plazo máximo de 11 meses para alcanzar el acuerdo que ponga fin a más de cuatro décadas de integración con el bloque y de comienzo a una nueva era entre la isla y la Europa continental.

El desafío se vislumbra titánico y a pesar del acuerdo de salida, el cual solo atiende la cuestión de los ciudadanos británicos y comunitarios, la factura de retirada y la sensible situación en la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, todo parece indicar que Reino Unido se desconectará completamente del acervo comunitario de manera abrupta.

“La siguiente fase de la negociación del “brexit” será mucho más complicada de la que acabamos de concluir y hay grandes probabilidades de que al final no lleguemos a un acuerdo”, dijo Fabian Zuleeg, director Ejecutivo del European Policy Centre, un centro de investigación especializado en asuntos comunitarios.

“La preocupación radica en que el gobierno británico parece haber tomado la decisión de que no extenderá el periodo de negociación y quiere cerrar las pláticas en un plazo breve.

“Será un desafío muy grande”, sostiene Jill Rutter, analista del think tank UK in a Changing Europe.

La investigadora recuerda que la idea inicial era dedicarle 21 meses al periodo de negociación de las futuras relaciones; sin embargo, todo se complicó a raíz de los aplazamientos, comenzando por la fecha límite original del 29 de marzo de 2019.

“La clave estará en lo ambicioso que se muestren las partes y la disposición para comprometerse”, apunta.

A partir de la Hora Cero, las conversaciones entre las delegaciones de Bruselas y Londres se centrarán en diversos asuntos, pero el núcleo consistirá en la redacción de un nuevo acuerdo de libre comercio que reemplace la actual participación británica en el mercado común europeo.

Debido a que Johnson ambiciona con la “independencia” para negociar acuerdos con países con los que la UE no tiene acuerdos de libre circulación de mercancías y servicios, como Estados Unidos, Bruselas está obligada a levantar la guardia y ser muy cuidadosa.

Además, la UE estará entrando en una zona gris en la que no hay precedente en su historial de negociaciones comerciales, las cuales por lo regular llevan años, por ejemplo, tras un año de conversaciones se llegó a un principio de acuerdo sobre la modernización del acuerdo con México el 21 de abril de 2018, pero hasta el día de hoy no queda el texto definitivo, el cual todavía debe someterse a escrutinio legislativo.

Negociar un acuerdo con el vecino del canal de la Mancha será aún más complejo de lo hasta ahora negociado por la Comisión Europea.

Rutter sostiene que “este es un acuerdo comercial focalizado en la divergencia, no en la convergencia, que es lo que las partes suelen usualmente negociar”.

Además está el factor tiempo y la predeterminación para no continuar con el actual status quo. La relación comercial entre británicos y comunitarios es muy distante a las líneas directrices de la Organización Mundial del Comercio, que serían las que prevalecerían en caso de un Brexit duro.

“Tanto en los estados miembro como en Reino Unido los intereses son diversos, lo que hará difícil llegar a un compromiso en tan corto tiempo”, comentó Zuleeg.

Si bien hay diversos capítulos potencialmente conflictivos, Zuleeg anticipó que la primera prueba de fuego serán las negociaciones sobre pesca, uno de los temas más sensibles en el expediente de la UE.

La posibilidad de que el tema pesquero paralice el proceso es real, las partes acordaron que ese dossier debe ser resuelto antes de entrar en el fondo de las negociaciones.

La política doméstica es otro factor que podría entorpecer el curso de las pláticas, como podría ser que España intente establecer con Gibraltar una relación diferenciada a la del resto de la familia británica.

“La UE desea una asociación lo más cercana posible, pero la realidad es que en tan corto plazo lo más probable es que se llegue a un acuerdo comercial básico, en que queden fuera asuntos como servicios”, indica el economista.

¿TÁCTICA NEGOCIADORA?

El sello que ha caracterizado la trayectoria política de Boris Johnson ha sido el de la retórica y el oportunismo.

El acuerdo de salida de la UE negociado por su predecesora Theresa May, y que tanto aborreció en su calidad de parlamentario, prácticamente fue el mismo que presentó en su nombre ante la Cámara de los Comunes, solo ajustó la situación en la isla irlandesa.

“Sabemos lo que los conservadores británicos quieren: no pertenecer al mercado único, la unión aduanera o a cualquier jurisdicción del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Han enfatizado que quieren un acuerdo de libre comercio libre de aranceles y cuotas”.

“Puede que en lo que resta del año veamos mucha confrontación y situaciones en las que se pretenda ir al límite tratando de forzar el resultado deseado. El gobierno cree que la UE sólo se mueve hasta último momento”, señala Rutter.

Zuleeg considera que en las negociaciones la UE tiene la carta más fuerte y será Reino Unido el que tenga que presentar soluciones. “A menos de que Reino Unido convenza a la UE se irán del bloque sin acuerdo. Las probabilidades son altas de que ese sea el escenario, porque aun cuando se llegue a un arreglo el “brexit” será uno duro, debido a que el acuerdo al que podrán llegar será uno básico”.

¿FRACTURA IRREPARABLE?

Como en cualquier matrimonio, el proceso de divorcio tiene el potencial de causar un daño irreparable, y en el caso de RU y la UE no es la excepción.

Zuleeg vaticina dos escenarios: el encono o llegar a un acuerdo de cooperación consensuado y satisfactorio para las partes. “En el escenario del conflicto, habrá daño permanente a las relaciones”, aseguró.

Rutter señala que es prematuro medir el daño que pueda causar el “brexit” a las relaciones futuras, “dependerá de cómo transiten las negociaciones”.

Aunque considera que una vez resuelta la partida del bloque el 31 de enero, es probable que se diluya mucha de la tensión acumulada desde el referéndum de 2016.

Esto permitiría que la UE y Reino Unido finalmente puedan enfocarse en otros temas prioritarios y que han sido relegados por la odisea del “brexit”.

REINO UNIDO SERÁ GLOBAL TRAS EL ‘BREXIT’: JOHNSON

El primer ministro británico, Boris Johnson, aseguró que el Reino Unido será “global” y “pionero” una vez que abandone la Unión Europea (UE) este 31 de enero, y pidió al país dejar atrás las divisiones.

Con motivo de la esperada retirada británica del bloque europeo, tres años y medio después del referéndum, el líder conservador admitió en una nota divulgada ayer que mira el futuro del país con “confianza” en este momento histórico.

El jefe del Gobierno hará el viernes un discurso al país cuando a las 23:00 horas se formalice el “divorcio” del Reino Unido del club comunitario, más de cuarenta años después de su ingreso, y empiece un periodo de transición hasta finales del año, durante el cual Londres y Bruselas negociarán su futura relación comercial.

“El viernes marca un momento importante en la historia del Reino Unido. Es hora de mirar adelante con confianza hacia el país global y pionero que seremos en la próxima década y superar las divisiones”, dijo.

El Gobierno informó de que ha emitido una moneda de cincuenta peniques (59 céntimos) con la inscripción “paz, prosperidad y amistad a todas las naciones” y la fecha del 31 de enero de 2020, que entrará en circulación este mismo viernes.

El primer ministro presidirá el 31 de enero la reunión del Gobierno en el norte de Inglaterra, como gesto de apoyo a los británicos de esa zona que le votaron en los comicios de diciembre.

Además, el viernes se colocarán banderas británicas en la plaza del Parlamento y en la gran avenida The Mall, mientras que los edificios del Gobierno serán iluminados de rojo, blanco y azul, los colores de la “Unión Jack” (la insignia del Reino Unido).

Johnson estampó el viernes su firma en el acuerdo de salida del país de la UE tras su ratificación por el Parlamento británico.

El documento también ha sido rubricado por los presidentes de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, Charles Michel.

Fuente: El Siglo de Torreón.

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