lunes, enero 27

Calvario de un buzo descompresionado

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No cabe duda que pasar por alto los lineamientos de emergencia y seguridad, destinados para salvar vidas, haciendo todo lo contrario y tomando atribuciones, ante la desesperación de los familiares, podría ser motivo para perder a un ser querido. Tal es el caso ocurrido esta mañana, con el buzo José Gregorio Cob Cetina, de 28 años, quien sufrió una descompresión a 62 kilómetros del puerto de Sisal, cuando buceaba langosta inmerso en el mar, a unas 20 brazas de profundidad.

Después de un largo calvario de vida o muerte, José Gregorio, popularmente conocido como “Chereque”, ingresó minutos después de las 12 del día, en el Hospital O’Horán. Se averiguó que su estado de salud es grave.

“Chereque” sufrió la descompresión en Sisal, cerca de las 8:30 de la mañana. Enseguida sus compañeros lo subieron a la lancha e iniciaron el trayecto hacia el puerto, la distancia desde mar abierto, en lado noreste, tardó casi una hora.

Una vez enteradas las autoridades de la cabecera municipal, desplegaron un operativo policíaco, con unidades de emergencia; que consistía en que una ambulancia de la Cruz Roja, estacionada a las puertas del Palacio Municipal, esperara al vehículo particular que lo traía del pueblo costero.

El Oficial Mayor, Juan Gabriel Ceballos Uc, junto con los paramédicos de la ambulancia YUC-008 de la Cruz Roja Mexicana, quienes colocaron su camilla en posición de emergencia, esperaron en vano, pues la unidad que lo traía no llegó al centro como estaba dispuesto.

El vehículo particular se introdujo, al parecer por opinión de sus familiares, o quienes lo traían, en su desesperación por auxiliarlo, por la reja que da acceso al área de emergencia de la Unidad de Medicina Familiar No. 19 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

En este nosocomio, donde no se cuenta con lo elemental para atender este caso de descompresión, permaneció “Chereque” durante varios minutos, pero como no había una ambulancia disponible, y los minutos se volvían eternos, entonces hubo necesidad de que la misma ambulancia estacionada antes en Palacio Municipal, y que ya se había retirado a su base, tuviera que trasladarse a la clínica del IMSS.

Para agilizar las maniobras de salvamento, una patrulla de la Policía Municipal, junto con algunas motocicletas, escoltaron a la ambulancia, para que su circulación no fuera entorpecida por el tráfico vehicular, mientras un grupo de uniformados les abrió paso en los conflictivos cruceros de la ciudad.

A las 11:45 horas esta ambulancia llegó a la base de la SSP, ubicada a la salida de la urbe, rumbo al vecino municipio de Ucú, donde, según se dijo, se haría un nuevo traslado hacia la unidad de emergencia 21G de la SSP, por estar mejor equipada; sin embargo, por razones desconocidas, no se hizo ningún traslado y, tras varios minutos después, la primera ambulancia lo llevó a Mérida.

Fuente: Por Esto

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