Casi lleno en el cierre de la temporada taurina en Mérida

0
23

Sin cortar orejas, el de Aguascalientes se llevó la tarde, haciendo alarde de temple, verticalidad y buen gusto/ Detalles de Gerardo Adame/ Discreta actuación de Pablo Hermoso/ Excelente presentación, deslucido juego de los toros de Llaguno y Fernando de la Mora/ Con un buen novillo de Los Encinos, Guillermo Hermoso mostró grandes progresos

Hace unas semanas, en su presentación a mitad de temporada, comentamos que Luis David Adame, hermano menor de Joselito, ya había igualado en cartel y amenazaba con superar a su fraterno. Por lo que vimos este domingo en el cierre de la temporada 2018-2019 de nuestra querida Plaza “Mérida”, lo presagiado ya ocurrió: Luis David ha alcanzado ya el reposo necesario para permitir que aflore su personalidad, su sello, su calidad, con lo que es, sin lugar a dudas, el coleta nacional que pisa más fuerte, dejando la segunda posición en su hermano José. Y es que la apuesta de Luis David, como ya se había avizorado y ahora se confirma sin lugar a dudas, es por el toreo de arte, clásico, sin concesiones al tendido, con una frescura y una creatividad que hacen la diferencia y permiten prever que el mexicano tiene mucho futuro, y la posibilidad cercana de convertirse en una auténtica figura del toreo.

Quien fue figura, y en esta ocasión actuó en tonos menores, fue Pablo Hermoso de Mendoza, quien protagonizara toda una revolución en el toreo a caballo en los últimos años del pasado siglo, pero que terminó apostando por la comodidad, el billete grande y el toro chico. Ahora, en lo que seguramente es el último tranco de su carrera, parece querer regresar a la seriedad, en lo que puede ser un esfuerzo por perfilar la carrera de su hijo Guillermo, con el que alterna casi todas las tardes, y a quien le dará la alternativa el próximo 5 de mayo en Sevilla. Pero, en todo caso, el Pablo de 2019 es muy diferente al que nos tenía acostumbrados: menor entusiasmo, menor esfuerzo, una actuación más clásica y menos espectacular. No sería extraño que pronto empecemos a escuchar noticias sobre una posible despedida, cuando su heredero esté bien afianzado en los carteles.
Y ello bien puede pasar pronto. Guillermo, a quien conocimos la temporada pasada, mostró enormes progresos y una creciente personalidad en el ruedo. Sus dotes de caballista no desmerecen de las de su progenitor, ni los muchos años de entrenamiento entregado y con los mejores caballos del mundo. Su toreo requiere ser afinado, pero ya es superior, su colocación en las suertes se percibe fácil. A 5 semanas de una alternativa de lujo, Guillermo Hermoso de Mendoza, que fue conducido por su padre entre algodones –como haría cualquier padre que tuviera dicha posibilidad- está listo para empezar a pulsar por un liderazgo que su progenitor tuvo durante muchos años, y del que fue sólo superado en el último lustro.
Gerardo Adame, primo de José y Luis David, mostró detalles. También entusiasmo, entrega y … formidables límites en su quehacer. Es el apellido su peor handicap, ni duda cabe. Gerardo es un torero valiente y esforzado, pero no tiene ni la intuición de José ni el arte de Luis David. ¿Podrá superar la situación? Es complicado, pues sus parientes están en plena vigencia, y Luis David en crecimiento; Gerardo ocupa, desde hace algunos años, una posición secundaria, y no vemos por donde pueda desplazarse hacia arriba. Puede llegar a hacerse un nombre, pero para ello debe labrarse una personalidad, algo de lo que aún está a años luz.
Los toros de José Julián Llaguno, de presencia irreprochable, nuevamente han causado decepción. Ninguno se distinguió por bravura o casta, mostraron por momentos un comportamiento incierto, y, aunque no fueron unos completos inválidos, ninguno estuvo sobrado de fuerza, y todos vinieron de más a menos. Hasta hace un lustro los Llagunos eran garantía de espectáculo, pero las cosas han desmejorado de manera constante en tiempos recientes, por lo que urge una intervención. Su trapío los hace atractivos, pero la incertidumbre de su juego hace que sea cada vez más difícil continuar incluyéndolos en plazas de tronío, como la nuestra. Completaron el cartel dos bichos de Fernando de la Mora, de juego desigual y poco lucido, y un novillo de Los Encinos, que sí fue un dechado de bravura, nobleza y alegría, y al que se premió justamente con arrastre lento.
Sin llegar al lleno, la afición respondió en gran forma e hizo una magnífica entrada: lleno apretado en sombra, poco más de tres cuartos en sol. Fue un buen colofón para una temporada interesante, planeada con tiempo, pero en la que se notaron varios prietos en el arroz. El tema de la edad de los toros, en el que se sabe se producirán noticias en los próximos días, fue el más grave, y del que estaremos muy pendientes. El balance preliminar es positivo, pero es preciso que se aclaren los fuertes rumores sobre la falta de edad de algunos astados y, sobre todo, el asunto del manejo de esta información, que no ha sido del todo claro. Hasta hace pocos años, los resultados de los exámenes post-mortem de los toros se daba a conocer en el curso de las siguientes 48 horas, una situación que, por transparencia y tranquilidad de la afición, debe volver a la brevedad. NO debemos arriesgar la buena relación que hasta ahora existe entre autoridades y afición. Al caso, en unos días, ofreceremos a nuestros lectores el balance general del ciclo que concluyó este domingo.
Pasemos, pues, a la crónica de los hechos. En punto de la hora anunciada, y ante unas cinco mil personas, partieron plaza los caballistas Hermoso de Mendoza y los toreros de a pie de la dinastía Adame. El matador Paco Rocha fungió como sobresaliente en lidia ordinaria, en tanto que el novillero yucateco Roberto Gómez Valladares hizo lo propio para el toreo a caballo, si bien ninguno tuvo la menor actividad durante el festejo.
PABLO HERMOSO DE MENDOZA mató primero al imponente NOHOCH, un zaino cornidelantero, de impresionante catadura, de la ganadería de Fernando de la Mora. El bicho salió con muchas patas y remató en la barrera cercana al palco de los médicos de plaza, destrozándola como si fuera de papel. Pero probablemente se causó alguna lesión, pues tras el golpazo se quedó parado, apenas y defendiendo su terreno. Hermoso le colocó dos rejones de castigo y trató de correrlo, sin ningún resultado. En banderillas, y siempre a toro parado, el navarro colocó los palos reglamentarios, e intentó el lucimiento con cortas, con escasos logros. Mató de infame metisaca, muy trasero, pero mucha gente exigió la oreja, lo cual fue correctamente ignorado por Usía.
Su segundo enemigo fue ALUX, un bonito berrendo en negro, también de Fernando de la Mora, el cual, sin ser un dechado de virtudes, se dejó. Pablo lo lidió con atingencia, le colocó dos rejones de castigo, banderillas al cuarteo, de buenas ejecución y colocación, terminando con tres rosas, que dejó igualmente en su sitio. Mató de trasera que fue suficiente, por lo que el público pidió y obtuvo el premio de la oreja para el matador.
GERARDO ADAME enfrentó primero a FLORISTA, un zaino espectacularmente armado. Nada con la capa, luego de lo cual acudió a los caballos, provocando espectacular tumbo. El inicio de la faena hizo concebir esperanzas de triunfo, pues FLORISTA mostró buen estilo y algo de acometividad, pero Adame tardó en encontrarle la distancia. Cuando al fin lo logró, el bicho había cambiado de lidia, comenzó a quedarse corto y a puntear, y Adame terminó completamente desdibujado. Dejó una entera trasera, que tumbó al bicho de manera espectacular, sin puntilla, lo que desató una fuerte petición. Esta vez el Juez decidió sancionarla, lo que, desde nuestro muy particular punto de vista, no fue correcto, pues el matador no alcanzó el lucimiento, y la estocada tuvo efectividad, mas no colocación.
ADAME también pasaportó a ZESARITO, un zaino largo como un tren, aunque cómodo de cuerna. Nuevamente pasó de largo el primer tercio, sin nada que apuntar. Desde los inicios de la faena, ZESARITO buscó al torero, mostrando claramente que sabía manejar a la perfección sus diminutos puñales. Gerardo poco intentó, nada consiguió y esta vez, paradójicamente, cobró una estocada entera y en buen sitio, pero interesó algún órgano, por lo que provocó un derrame espectacular y la muerte inmediata. Identificando el derrame como un defecto, los asistentes silenciaron la labor.
LUIS DAVID ADAME mató en primera instancia a PLATERITO, un zaino cornidelantero, agalgado. Tras una vara dura, Luis David cuajó un buen quite por chicuelinas. Con la muleta, y ante un bicho de buen estilo pero escasa fuerza, el de Aguascalientes logró desde el inicio muletazos templados, a la distancia justa y con muy buen hacer. Prácticamente sin enmendar, Luis David fue hilvanando sus series con la derecha, aunque sus intentos con la mano de cobrar fueron improductivos. Ya en la parte final de la obra, logró algunos derechazos de gran calidad, así como unas ajustadas manoletinas. Citó a recibir, pinchando arriba, para luego dejar tres cuartos muy caídos, que fueron suficientes. La afición le sonó las palmas, lo que agradeció el espada desde el tercio.
La lidia ordinaria se cerró con AGUA CLARA, otro zaino cornicorto de Llaguno, como todos los de a pié. Luis David lo recibió con una larga afarolada de rodillas, para luego intentar, sin éxito, el toreo a la verónica. Llevó al toro al caballo con el quite de las afueras –convertido, obviamente, en hacia los adentros-, que le resultó muy lucido. Tras la pica, volvió a intentar el torea a la verónica, nuevamente sin resultados positivos. En banderillas apuntamos un magnífico par del joven subalterno Fernando García Hijo, quien por cierto hace cuadrilla con su padre homónimo. En el tercio mortal, de nuevo Luis David se dio a torear con temple y verticalidad, apenas y enmendando terreno entre pase y pase. El bicho empezó de modo prometedor, pero pronto se rajó y comenzó a hacer cosas inciertas. No se arrugó Adame, y le recetó muy buenos pases con ambas manos. En las postrimerías de la faena, una serie de dosantinas le resultó muy lucida, concluyendo su labor con un cambiado con el que resolvió una tarascada del animal. Pinchó en dos ocasiones antes de dejar una entera en buen sitio, por lo que todo quedó en clamorosa vuelta al ruedo.
El festejo concluyó con la actuación de Guillermo Hermoso de Mendoza ante X’MEN, un novillo muy bien presentado de Los Encinos. El hijo de Pablo demostró ser un caballista extraordinario, así como poseer una técnica depurada en la lidia de reses bravas. La ejecución de las suertes le resultó también lucida, aunque tuvo que realizar varios intentos antes de dejar tres magníficas rosas y un par a dos manos, que le resultó formidable, aunque al tercer intento. Mostró también carisma, ángel, y el público terminó entregado con él, cosechando sin duda las mayores ovaciones. Mató rápido, pero mal, de una entera en el costillar, pero la gente estaba muy entusiasmada, y acaso Usía decidió no complicarse en demasía su salida y soltó el pañuelo. El chaval paseó su oreja en olor de multitud.
Terminó de este modo la temporada del 90 Aniversario, que tuvo algunos logros artísticos, muchos accidentes y algunos fallos, incluyendo la cancelación de una corrida por el rechazo de los toros. Como señalamos con anterioridad, esta misma semana presentaremos nuestro balance, con comentarios sobre lo acontecido en el ruedo y las expectativas que se presentan para el porvenir.

Fuente: Por Esto

Comments are closed.