Creciente comercio sexual masculino en Mérida

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La prostitución masculina invade también las redes

En una calle no muy transitada de la colonia Sambulá, en el sur de Mérida, una casa modesta no refleja la actividad a que se dedican sus ocupantes.

Ni siquiera los vecinos saben a ciencia cierta por qué de pronto llegan automóviles que son estacionados sobre la calle 94, por un tiempo máximo de una hora. Algunos lo imaginan, pero los movimientos en el lugar son tan discretos que pasan inadvertidos para la mayoría.

Allí funciona una “casa de masajes”, que en realidad es un centro de prostitución masculina. Se trata de un negocio que extiende sus ramificaciones a prácticamente todos los puntos cardinales de Mérida, con una discreción que ya se empieza a romper por el impacto de las redes sociales. Lo mismo se le encuentran en el norte que en el poniente o el centro de la ciudad.

En los últimos años, internet se ha convertido en plataforma de “agencias” y prostíbulos con orientación a un sector creciente. Algunos son literalmente centros de reclutamiento de jóvenes a quienes ofrecen ganar mucho dinero en forma rápida.

Aunque no alcanza las dimensiones de la prostitución femenina, la oferta de varones con fines sexuales aumentó en los últimos años en Yucatán, en gran parte por la cercanía con los centros turísticos de Quintana Roo, que son “exportadores” de gente que obtiene ingresos con esa actividad.

De acuerdo con fuentes vinculadas a ese lucrativo negocio, Yucatán se ha convertido también en un centro atractivo para quienes buscan recursos fáciles con el comercio sexual. Incluso, jóvenes de otros estados llegan para ese propósito, en algunos casos contactados previamente por “agencias” que los promueven.

Una de las versiones que surgieron después de la muerte de José Eduardo Ravelo Echevarría, en condiciones todavía no esclarecidas, es que el infortunado joven llegó a Mérida procedente de Veracruz precisamente atraído por una de esas redes.

Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, no halló evidencias contundentes de la participación de la víctima en esas actividades, pero sí confirmó la existencia de células de prostitución masculina que operan con total libertad.

“La policía sabe de esos lugares, pero nada hace porque hay una cadena de intereses más allá de los económicos”, manifestó uno de nuestros informantes, quien solicitó el anonimato como condición para proporcionar detalles del comercio sexual y su relación con el consumo de estupefacientes.

“¿Sabes que en la zona de los mercados (San Benito y Lucas de Gálvez) es fácil conseguir mariguana, ‘cristal’ y otras drogas? ¿Crees que no están enterados los policías?”, pregunta. “Estamos hablando de lo que es relativamente barato, lo que puede adquirir ‘la raza’, porque la cocaína y otras son para otra gente, para quienes tienen más dinero”.

En el pasado, ese tipo de prostitución era netamente de oferta callejera. Se modificó con la apertura de bares para un público específico y ahora, con la pandemia de Covid-19, trasladó la parte central de su promoción a las redes sociales.

Hace unos años, Mérida tuvo simultáneamente ocho centros nocturnos y de mediodía dirigidos a la comunidad lésbico-gay. Solo había uno con bailarines exclusivamente para mujeres, en el Anillo Periférico.

“Allá se hacían contactos principalmente, lo demás venía después”, apunta una de las fuentes. “En realidad en esos lugares no había compraventa de drogas. Lo que circulaba era de los propios consumidores, pero la mayoría de los asistentes sabía dónde conseguirla”.

Los centros nocturnos fueron cerrados por la pandemia desde hace año y medio. Uno de los pocos bares de ese tipo que están funcionando ahora, por su horario vespertino, se encuentra a un costado de la Plaza de Toros Mérida.

En las redes sociales se promueven varias páginas orientadas al comercio sexual con hombres, tema que abordaremos en próxima edición.

Prostitución /Datos
En los últimos años creció en Yucatán la oferta masculina en la prostitución.

Hasta internacional
Según fuentes relacionadas con esa actividad, el mercado es tan amplio que llegan jóvenes de otros estados e, incluso, de otros países para incorporarse a esas redes.

Amplia clientela
Ya es común, indica uno de los informantes, ver aquí a cubanos, colombianos y venezolanos que se dedican a la prostitución. Tienen clientela entre hombres y mujeres.

Ganan y gastan mucho
Se dan “vida de ricos” y se les ve en buenos restaurantes porque ganan bien, pero también tienen elevados gastos, sobre todo si tienen adicción a las drogas.

Fuente: Diario de Yucatán

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