jueves, diciembre 12

Crisis en ‘Carmen’ pone en riesgo el oficio de boleadores de calzado

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Caída del precio del petróleo disminuye la entrada de visitantes a la entidad

La crisis que impera en la isla pone a punto de desaparecer a los boleadores de calzado, ya que debido a la caída del precio del petróleo ya no acuden tantos visitantes a la entidad. En cuatro años, de los 20 lustradores que había ahora sólo quedan cuatro que mantienen viva esta tradición.

Ricardo Carrasco García, lustrador de calzado de 66 años de edad y 40 de experiencia, explica que durante los años del boom petrolero, había una gran cantidad de demanda del servicio, pues llegaban personas de otras entidades para prestar sus servicios en la industria petrolera en la Sonda de Campeche, que buscaban llevar sus calzados de manera presentable, pero la situación cambió de manera radical.

Recuerda que estas actividades se iniciaron dentro del parque Ignacio Zaragoza, donde quienes la realizaban lograron sacar a sus familias adelante con esta manera honrada de ganarse el pan de cada día.

Señaló que en hace algunos años, las autoridades municipales determinaron que debía ser reinstalados del interior del parque, ya que muchos manchaban el piso, por lo que se instalaron las silla fijas que se encuentran en el andador Arturo Shields Cárdenas.

“Éramos más de 20 boleadores establecidos en estas sillas, sin embargo, con la crisis del petróleo y la falta de empleos, ya la gente no viene a bolearse, ya no llegan foráneos y la gente de la isla prefiere comprar productos de boleo rápido, por lo que ya sólo quedamos como cuatro y dentro de poco esta actividad va a desaparecer”, asentó.

Expuso que actualmente ya no hay trabajo, a veces sus ingresos no les dan para comer, pues no hay dinero, no hay empleos, no tienen cómo generar ingresos para el sustento de sus familias, “la gente prefiere comprar comida en lugar de venir a bolearse”.

Comentó que a sus 66 años de edad, llega al andador Arturo Shields Cárdenas para iniciar sus actividades aproximadamente a las 9:00 horas y se retira a las 18:00 horas, sin embargo, hay días que considera muy buenos, pues logra reunir hasta 200 pesos, pero también hay días que no alcanza los 100 pesos.

El boleador explicó que los establecidos cobran 25 pesos por servicio, mientras que “los piratas” lo hace más económico, pero en ocasión daña el calzado, por lo que los clientes llegan de nueva cuenta con los establecidos.

Carrasco García dijo que otro de los problemas que enfrentan, es la competencia desleal que les generan menores de edad procedentes de Chiapas y Tabasco, “atraídos por la fama de Carmen con muchas fuentes de empleo”, los cuales llevan a cabo su labor en el interior del parque.

Fuente: La Jornada Maya.

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