sábado, julio 20

Cuidar a un bebé es más agotador que hacer ejercicio

0
166

Cuando estaba embarazada todas mis amigas y mi familia me daban consejos sobre cómo cuidar a mi bebé, cómo bañarlo, cambiarlo y alimentarlo, pero NADIE, absolutamente nadie se atrevió a decirme que cuidar a un bebé era de las situaciones más agotadoras que podría experimentar.

Y no hablo solo de las interminables desveladas, fueron mucho momentos de estrés que viví con mi primer hijo. No me explicaba cómo era posible que una personita, tan pequeñita, tan hermosa e indefensa me dejara como un ‘costal de papas’.

Mis amigas me decían que aprovechara el tiempo en el que el bebé dormía para descansar o hacer mis cosas, pero era imposible.

Si me quedaban fuerzas era solo para bañarme y volverme a dormir.

Tal vez pienses que mi vida antes de tener a mi hijo era sedentaria o que no movía un dedo y por eso experimentaba tanto cansancio, pero no fue así. Iniciaba mis días haciendo una hora de ejercicio, arreglaba mi casa, me bañaba y corría al trabajo, pero ¿por qué ahora me cansaba tanto?

La respuesta me la dio mi terapeuta (por la parte emocional) , mi médico de cabecera por mi cansancio físico y posteriormente encontré un estudio de la Universidad de Bélgica en la que se demuestra que tener un bebé cansa más que hacer ejercicio.

¿Cómo es esto posible? Los expertos encontraron que muchos papás queremos ser perfectos, tenemos estándares tan altos, por querer llegar ser los mejores en nuestras profesiones, que estamos bajo mucho estrés y presión por lograrlo.

Por eso, ante la llegada de un bebé , la exigencia es muy alta: queremos que todo salga perfecto y esto no es así. Vamos aprendiendo conforme la marcha a lidiar con situaciones que no pensábamos enfrentar y esto nos puede generar estrés, ansiedad y depresión.

Si a esto le sumas la presión familiar o de amigos por querer darte consejos, hacer comparaciones entre otros niños en la familia o cuestionamientos sobre la crianza de tu hijo, eso puede generar un agotamiento físico y emocional brutal.

Por eso hoy les comparto que ser mamá es una experiencia maravillosa, sí, no lo niego, pero realmente empecé a gozar la maternidad hasta que mi bebé cumplió los 6 meses.

Múltiples responsabilidades

Ser madre implica un trabajo de 24×7. Eres enfermera, cocinera, profesional ,pareja, amiga, consejera, entre otros ‘cargos’ realmente abrumadores que te hacen sentir que te pierdes en la inmensidad.

Así que sí, no lo negamos, cuidar a un bebé es más agotador que hacer ejercicio o cualquier otra actividad que implique un gasto de energía fuerte, pero ¿sabes qué? ¡Vale la pena!

No cambio nada de lo que viví porque me hizo más fuerte, me dio mayor seguridad y me permitió conocerme mejor como ser humano, saber hasta dónde podía llegar por y para mi hijo.

Mi recomendación es hablar y pedir ayuda. Así de fácil, porque por no dar molestias o hacerme la Wonder Woman, me estaba perdiendo, estaba todo el tiempo de malas y mi agotamiento iba en aumento.

Así que acepta ayuda o pídela de tu pareja o de amigas y familiares, ¡de verdad que ayudan mucho! , solo necesitas bajar la guardia y abrirles tu corazón para que sepan cómo te sientes y así que todo fluya.

A partir de que pedí ayuda y tuve un poco más de tiempo para mí, fue cuando descubrí que, ser mamá era la mejor decisión que había tomado y ahora todos aquellos que me conocen, no creen que sea mamá de toda la energía que tengo en el día.

Fuente: Salud180.com

Leave a reply