viernes, julio 10

Descarado robo de electricidad

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A pesar de que el Código Penal Federal (CPF) considera como delito de robo el uso o aprovechamiento ilícito de energía eléctrica y establece una pena de 3 a 10 años de cárcel y una sanción económica de hasta mil días de salario mínimo, estas prácticas siguen siendo muy comunes en Quintana Roo, particularmente en asentamientos irregulares porque no existe ningún tipo de estrategia de las autoridades por atender la problemática.

La Gerencia Divisional de Distribución Peninsular afirma que mediante las brigadas para detectar el uso ilícito del suministro de energía eléctrica, el municipio de Benito Juárez es el que sigue arrojando una mayor incidencia.

Y es que, luego de la alerta por la reducción de gas natural que declaró el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) que pone en riesgo la producción de energía en la Península de Yucatán, salieron a colación llamados de autoridades hacia la población para usar de manera racional la electricidad, pero tal parece que esto no es escuchado por todos.

De hecho, en Benito Juárez, la situación es grave porque existen decenas de asentamientos irregulares donde todavía se emplea esta práctica, pese a que en algunos casos, hay muretes comunitarios colocados por la misma CFE.

Ayer, se pudo platicar con algunos trabajadores de la paraestatal que laboran en Cancún, quienes señalaron que la CFE sufre dos clases de robos: el técnico que es el que se pierde en la transmisión y distribución, y el no técnico, que es el robo descarado en la ciudad.

“En las líneas desde donde viene la corriente se pierde un gran porcentaje y cuando ya se aterriza en las subestaciones para su posterior servicio, tenemos otro problema porque hemos detectado todavía postes donde mucha gente, principalmente de colonias irregulares, sigue colgada”, comentó.

Incluso recordó que desde la semana pasada, se han hecho varios operativos y con ello, se ha restringido el servicio en varias colonias irregulares porque, a pesar de las “facilidades” que les han hado para regularizarse, se niegan a pagar.

“En la CFE se ha sido flexible con la situación, se llega a las colonias y se les plantea que es un delito el robo de la energía y se llega al acuerdo de colocar un murete que se conoce como comunitario donde llega un solo recibo y el pago se lo distribuyen entre todos, pero se han dado muchos problemas en ese sentido, por lo que otra opción es colocar medidores independientes, conforme ellos vayan solicitando el servicio”, explicó.

Pero a pesar de ello -agregó-, mucha gente sigue sin querer pagar y eso, son complicaciones que se nos siguen registrando y provocando problemas en la ciudad.

Cabe decir que la CFE pierde mensualmente alrededor de un millón de pesos en Cancún, debido al robo de energía eléctrica que se ha vuelto común entre unos 45 mil usuarios del servicio.

Fuente: PorEsto

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