Ebrio a punto de morir calcinado

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Dormitó al volante en el Periférico, se salió de la carretera y estrelló contra un árbol / Instantes después se incendió su vehículo, pero logró ponerse a salvo / Las llamas arrasaron con el automotor y el responsable fue detenido

Ayer por la mañana, un ebrio conductor perdió el control en el Periférico, se salió de la carretera y al caer en la hondonada derribó un árbol, hasta que el vehículo se detuvo poco antes de estamparse contra la barrera de contención; instantes después comenzó a incendiarse y fue consumido por las llamas, pero por fortuna el guiador logró ponerse a salvo como pudo, pues aparentemente hasta la “borrachera” se le bajó de golpe debido al fuerte susto que se llevó.

Unas copas y la mala noche ocasionaron que el conductor José Navarro Gilberto Buenfil, de 30 años de edad, a bordo de un Tiida de color azul, matrícula ZCV-469-B, empezando a subir el puente de Altabrisa por la vía exterior, a la altura del kilómetro 25+500, pierda el control y se salga por su izquierda, cayendo a la hondonada.

En su trayecto sin control el vehículo se estrelló y derribó un árbol de Moringa, avanzó todavía unos 30 metros y se detuvo junto a unas bugambilias y la barrera de contención metálica de la vía interior.

Instantes después el vehículo comenzó a incendiarse; a pesar de la rápida respuesta de los bomberos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), el auto fue consumido súbitamente por las llamas, quedando reconocible sólo la parte trasera del coche. El fuego obviamente también dañó el árbol que detuvo la carrera sin control del Nissan.

Poco después llegaron los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública, así como un carro-bomba de la Dirección de Siniestros y Rescate, los bomberos en minutos sofocaron las llamas con un potente chorro de agua.

Afortunadamente el conductor prácticamente salió ileso y logró huir y ponerse a salvo en cuanto vio que comenzaba a incendiarse el vehículo; luego de ser valorado por paramédicos de la SSP, los socorristas dictaminaron que no ameritaba traslado al hospital.

Sin embargo, el alcoholizado guiador sí fue trasladado a la cárcel pública por conducir en completo estado de ebriedad y daños a las vías de comunicación.

El detenido reiteraba airadamente que sólo se tomó unas copas y cuando transitaba alrededor de las 7:00 de la mañana de ayer dormitó un instante sobre el volante, lo suficiente para que pierda el control, se salga de la carretera y deje una estela de destrucción a su paso, quedando completamente siniestrado su vehículo, pues fue consumido por las llamas y declarado como pérdida total.
Al sitio llegaron familiares del accidentado para apoyarlo moralmente y en lo que pudieran, pues ya había sido detenido por las autoridades correspondientes.
Fuente: PorEsto

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