martes, agosto 20

El ataque de Trump a Huawei es un serio error

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El aplastamiento de Huawei por parte de Estados Unidos simplemente parece un error de cálculo estratégico porque esto tendría un daño colateral y Trump corre el riesgo de ahuyentar a los aliados de EU.

Tratar de aplastar a una de las empresas más exitosas de China podría tener consecuencias muy negativas e inesperadas. En su lucha con China por el comercio y la seguridad, EU tiene muchas quejas legítimas y una variedad de armas. Eso no significa que deba usarlas todas.

El misil que EU lanzó a Huawei es un buen ejemplo de ello.

La prohibición para que proveedores estadounidenses hagan negocio con la firma china es severa, pues tanto los teléfonos móviles de Huawei, como su equipo de red dependen de componentes estadounidenses. Si la prohibición se aplica de manera estricta, podría hacer que una de las empresas más destacadas de China, que emplea a más de 180 mil personas, quiebre.

Eso sería un grave error. EU ha argumentado que Huawei representa una amenaza para la seguridad nacional.

Sin duda, hay razones legítimas para preocuparse de que la llegada de la empresa a sus redes las deje vulnerables al espionaje o, en caso de conflicto, al sabotaje. Pero EU ya está tomando otras medidas para evitar que los equipos Huawei se utilicen en el país. Tratar de quebrar a la empresa es desproporcionado y profundamente imprudente.

Por un lado, habrá daño colateral. Compañías de todo el mundo podrían perder negocios, enfrentar interrupciones y más costos, y China solo redoblará sus esfuerzos para producir tecnologías avanzadas a nivel nacional.

Como estrategia de negociación, la decisión tiene aún menos sentido, pues socava cualquier acuerdo comercial entre EU y China. Apuntar a Huawei marginalizará aún más a los pocos moderados en el liderazgo chino y envalentonará a los funcionarios de línea dura que ven el conflicto como inevitable.

Y es probable que esta táctica falle. Para ser efectivo, un asalto a Huawei debería integrarse en una estrategia más amplia con un final más claro en mente. Sin un objetivo más enfocado, Trump corre el riesgo de ahuyentar a los aliados de EU, enfurecer a los chinos promedio y aumentar las posibilidades de confrontación, todo esto sin un final obvio.

EU necesita un plan más grande que busque una coexistencia más saludable con China. Eso significa construir defensas en EU, aprovechar las fortalezas competitivas, trabajar con aliados para presionar a China para que cumpla con las normas globales, y tomar la iniciativa para escribir nuevas reglas que puedan restringir su comportamiento más perturbador. El aplastamiento de Huawei, por el contrario, simplemente parece un error de cálculo estratégico, y uno con consecuencias potencialmente desastrosas.

Fuente: El Financiero

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