miércoles, diciembre 11

El mercado quiere quitarle ‘lo aburrido’ al peso

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Si bien la volatilidad implícita a 12 meses del peso se encamina a un mínimo de cuatro años, el potencial para que se den eventos ‘grandes’ para la moneda también aumenta.

Los operadores que hicieron que el peso mexicano se volviera ‘aburrido’ después de tener algunos movimientos importantes en 2018, en un año en el que se llevaron a cabo elecciones presidenciales y hubo un cambio a la izquierda con el triunfo del presidente López Obrador, podrían enviarlo ahora para abajo.

A medida que la volatilidad implícita a 12 meses del peso, un indicador de las expectativas de giros potenciales, se dirige a un mínimo de cuatro años, los riesgos están aumentando: la economía estuvo a punto de caer en una recesión técnica en el segundo trimestre; Petróleos Mexicanos (Pemex) no ha logrado persuadir a los inversionistas de que puede evitar una degradación aparentemente inevitable al estatus de ‘basura’ de su deuda, y además, el destino de un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos está en manos de un Congreso que se prepara para las elecciones de 2020.

El rango históricamente estrecho del peso –la volatilidad a 12 meses se sitúa por debajo de 11 por ciento, en comparación con el 16 por ciento en 2017– significa que cualquier indicio de molestia financiera o económica podría romper la calma de la moneda, lo que podría conducir a movimientos mucho más fuertes.

Existe potencial “para algunos movimientos más grandes en pesos mexicanos de lo que hemos visto este año”, aseguró Ilya Gofshteyn, estratega de divisas de Standard Chartered, en Nueva York.

Si bien una administración estadounidense más favorable a México podría cambiar las cosas, es más probable que un desliz fiscal interno conduzca a la debilidad. Gofshteyn es pesimista sobre la moneda, citando una economía “tambaleante por la recesión” y el incierto contexto fiscal.

Sobre una base técnica, cinco años de datos semanales muestran que el peso está encajonado en una zona relativamente estrecha. Una línea de resistencia de tendencia, basada en el mínimo del peso en 2017 de 22.04 y un mínimo en 2018 de 20.9605, ayudaría a soportar el peso mexicano cerca de 20. El promedio móvil de 200 semanas, ahora en 18.94, también ha limitado las ganancias en el peso durante más de 5 años.

Aún así, la mayoría de los economistas están de acuerdo con Gofshteyn, según la última encuesta quincenal de Citibanamex, publicado el 20 de septiembre. La opinión por consenso de unos 20 analistas espera una depreciación del peso a 19.80 por dólar para fin de año, una disminución de alrededor de 1.7 por ciento respecto a donde está ahora. Dicen que la moneda probablemente disminuirá otro 2.1 por ciento en 2020, llegando a 20.23 para finales de ese año.

Fuente: Excelsior

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