lunes, mayo 10

En 2019, no se construyó ningún fraccionamiento en Chetumal: Juan Mercader

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La lentitud del Ayuntamiento othonense ha retrasado los trámites

Actuando al margen de la ley vigente en materia de vivienda, el Ayuntamiento de Othón P. Blanco ha generado un retraso en los trámites para la creación de nuevos fraccionamientos. El saldo: en 2019 no se construyó ningún nuevo fraccionamiento en Chetumal, lo que en promedio representan mil 200 viviendas nuevas. En consecuencia se perdieron más de mil empleos directos y muchos más indirectos generados en el rubro de la construcción.

Juan Manuel Mercader Rodríguez, director general de grupo Promocasa, precisó que pese a la reforma a la Ley de Asentamientos Humanos que generó la XV Legislatura y las leyes secundarias que han dado certidumbre y facilidad a la tramitología, en 2019 no fue construido un solo fraccionamiento en la capital del estado.

Añadió que pese a las facilidades que el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda (Infonavit) y el Fovissste para la adquisición de viviendas en todo el país, en Chetumal existe este rezago en vivienda.

“A pesar de todo, no se construyó ni un solo fraccionamiento en Chetumal, ha hecho que se dejen de construir más de mil 200 viviendas en promedio que se construyen año con año y tuvimos que retirar a más de mil personas de la fuerza laboral fija de la construcción (como albañiles, plomeros, eléctricos y personal auxiliar en obras de agua potable)”, precisó Mercader Rodríguez, quien indicó que han podido sostener al personal técnico porque no es conveniente prescindir de ellos, pero no así del operativo.

El empresario indicó que al igual que Promocasa, las otras cuatro empresas promotoras de vivienda han tenido que enfrentar temas de tramitología ante la Dirección de Desarrollo Urbano de la comuna capitalina, porque han prorrogado los trámites que la Ley establece contrariamente que deben ser más ágiles.

“Estamos muy complicados por la tramitación y eso ha logrado que no tengamos los plazos que se requieren para poder seguir avanzando”, dijo, y añadió que al no haber autorizaciones oportunas de licencias de fraccionamiento, de construcción, de medición de lotes, de constancias de colindancias, y otros trámites dificulta toda la cadena de tramitación de las obras.

Juan Manuel Mercader indicó que el gobierno municipal debe asumir el mismo compromiso del gobierno federal para ayudar a que la vivienda se siga construyendo y en ese tenor entienda que las empresas son coadyuvantes para brindar solución a una de las demandas más sentidas, la de contar con vivienda propia y aprovechar las oportunidades de crédito preferencial para la población que antes no se podía atender.

Esto último, comentó, se trata de la población que gana debajo de 2.6 salarios mínimos como ingreso -y que representa el 80 por ciento de la población en Chetumal-, pues el otorgar mayor capacidad de compra ha hecho que no se dependa del subsidio federal y esto abre la puerta a que más familias puedan adquirir viviendas.

En Chetumal hay cinco promotoras de vivienda además de Promocasa: Promotora Residencial de la península, Grupo Vivo -que tiene su matriz en Cancún de carácter regional- y con menor volumen, Evisur y la familia Zapata.

Indicó que ante este panorama han dialogado con la autoridad municipal pero sus procesos de gestión son lentos, “se fijan en demasiados detalles que no son importantes para el proceso”.

“La ley establece qué documentos deben presentarse, ellos piden documentos que no están en la Ley, hace falta sentido de urgencia para generar empleos y resolver temas sociales”, precisó.

El ramo de la construcción de fraccionamientos genera empleos directos y de proveedores, unos mil 200 empleos directos, pues representa un 80 por ciento de la adquisición de vivienda en Chetumal.

En promedio cada vivienda tiene un costo de 400 mil pesos, es decir que el año pasado dejaron de invertirse casi 500 millones de pesos, además de la afectación al salario y la demanda de vivienda.

Fuente: La Jornada Maya.

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