domingo, mayo 9

Estas han sido las dietas más populares de la pandemia ¿Sabes por qué?

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Ambas son atractivas, pero ninguna tiene evidencia concluyente pues son difíciles de mantener a largo plazo

Durante el confinamiento tanto el Ayuno intermitente como la dieta Keto han sido de las búsquedas más populares en internet para perder peso.

Ambas propuestas son atractivas; sin embargo, ninguna de las dos tiene evidencia concluyente pues son regímenes difíciles de mantener a largo plazo, además de que -como en todo tipo de dieta- no es apta para población en general.

Ayuno intermitente

Lo que debes de saber

-No es una dieta, es un método que alterna periodos de ayuno con periodos de alimentación.

-Hay distintos tipos de ayuno, el más popular es el 16/8 que implica comer durante 8 horas y ayunar 16.

-Durante el periodo de ayuno se puede mejorar la salud a través de diversos marcadores metabólicos.

-Puede ser parte de un estilo de vida saludable.

Posibles beneficios

-Aumenta la sensibilidad a la insulina, factor protector contra la diabetes tipo 2.

-Mejora parámetros bioquímicos relacionados con la inflamación, factor clave en muchas enfermedades crónicas.

-Promueve la autofagia, un proceso de reparación celular.

-Favorece la salud cardiometabólica.

-Efecto antienvejecimiento.

Riesgos

-Puede haber hipoglucemias, hambre, mal humor, dolor de cabeza, debilidad y fatiga.

-No está indicado en personas con diabetes, niños, durante el embarazo y la lactancia.

-Puede promover desórdenes de la conducta alimentaria.

Dieta keto

Lo que debes de saber

-Consiste en aumentar el consumo de grasas en la dieta a 75%, mantener las proteínas en 20% y disminuir los carbohidratos al 5%.

-Se ha utilizado desde la década de 1920 como terapia para la epilepsia.

-El cuerpo descompone las grasas para formar sustancias llamadas cetonas que sirven como fuente alternativa de combustible (x).

-Difícilmente puede ser parte de un estilo de vida saludable.

Posibles beneficios

– Rápida pérdida de peso.

– Puede favorecer la resistencia a la insulina, los triglicéridos, síndrome de ovario poliquístico y el deterioro cognitivo como epilepsia y Alzheimer.

– Mayor control del apetito.

Riesgos
– Puede provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza, fatiga, mareos, insomnio, dificultad en la tolerancia al ejercicio.

– Calambres a consecuencia de un desequilibrio hidroeléctrico.

– La falta de fibra provoca estreñimiento y desequilibrio en la microbiota.

– Efecto rebote.

-Es una dieta estricta y difícil de mantener.

– Aislamiento social y trastornos en la conducta alimentaria.

– No es segura para personas con afecciones relacionadas con páncreas, hígado, tiroides o la vesícula biliar.

¿Dejar de comer para aprender a comer?

Definitivamente este tipo de regímenes alimenticios difícilmente modificarán hábitos a largo plazo. El éxito de una buena dieta radica en el mantenimiento del mismo, no en la rápida pérdida de peso.

Para perder peso de forma saludable es necesario:

– Lograr adherencia al plan de alimentación.

– Mantener un balance calórico negativo.

– Incluir alimentos de buena calidad nutrimental como verduras, frutas, leguminosas, semillas, oleaginosas, cereales integrales, pescado, mariscos, huevo, aves, lácteos (fermentados preferentemente) y ocasionalmente carne roja.

– Sentir saciedad.

Muy importante: No realizar ningún plan de alimentación sin ser previamente evaluado por un profesional de la salud. Ambos regímenes pueden ser exitosos siempre y cuando se prescriban de forma personalizada.

Fuente: Sipse

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