domingo, diciembre 15

Esto le pasa a tu cuerpo con el consumo de refrescos light

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Pese a ser vistos como aliados al reducir el consumo de azúcares, los refrescos light son nocivos para la salud.

Mucho se ha dicho a lo largo del tiempo sobre las bebidas y refrescos light: desde que ayudan a reducir el consumo de azucares y endulzantes, hasta que son los culpables de las peores afecciones físicas en el cuerpo humano, pero ¿cuál es la verdad?

Según un estudio realizado por la American Heart Associaton, el máximo referente científico en materia de cardiología en Estados Unidos, cuando una persona consume refrescos light los riesgos de padecer un accidente cerebrovascular, afecciones cardiacas o enfermedades degenerativas aumentan al triple.

Esto se debe en mayor medida a la composición química de estas bebidas, donde se encuentran elementos como: agua gasificada, conservadores, acidulantes, cafeína, ácido fosfórico y edulcolorantes que, consumidos en exceso, dañan de forma irreparable el funcionamiento biológico y natural de nuestro cuerpo.

En el sistema nervioso central, los daños inician con la producción de coágulos que pueden obstruir la circulación correcta de la sangre al cerebro, lo que a su vez puede generar la falta de oxígeno y nutrientes en este organismo, dando como resultado un infarto cerebral.

Algo similar sucede con el corazón, ya que los refrescos y bebidas light, al contener una mezcla de fructuosa y sodio, elevan la presión arterial a tal nivel que representan una bomba para el funcionamiento cardiaco.

Por si fuera poco, en el estudio también se encontró que el consumo de este tipo refrescos está relacionado al desarrollo de enfermedades como la Diabetes tipo 2, porque al contener aspartamo, un edulcorante o endulzante artificial, el cuerpo aumenta en grandes cantidades los niveles de glucosa e insulina.

Las celulitis y la mala digestión son otros de los padecimientos que encuentran su origen a raíz de estas bebidas, que al tener altos niveles de sodio en su composición, afectan de manera directa a la circulación sanguínea, provocando inflamación e irrigación de los tejidos.

Los dientes y la salud bucal son otras de las víctimas de los refrescos “bajos en azúcares” puesto que el ácido cítrico y ortofostórico que contienen provoca que se desgaste el esmalte de nuestra dentadura y de paso generen caries.

Lejos de contribuir a la reducción y control de peso, los refrescos light funcionan a la inversa, porque al engañar al organismo producen que éste active un alto nivel de ansiedad, donde la falta de calorías es un factor demandante que da la sensación de hambre.

En México, las bebidas light han manifestado un aumento en el consumo de la población, debido a que según información proporcionada por las grandes embotelladoras del país, este tipo de producto representa un 4% de su facturación total.

Fuente: Noticieros Televisa

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