martes, enero 25

Estudio detecta mercurio en agua purificada de expendios “patito” en Yucatán

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El estudio detectó que el agua que ofrecen estos sitios contiene residuos de mercurio, lo cual puede generar severos problemas en el desarrollo del cerebro

Un estudio realizado en Yucatán detectó que en el agua supuestamente purificada que se da de beber a niños y personas en general, contiene residuos de mercurio, lo cual puede generar severos problemas en el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso.

Se trata del análisis “Exposición ambiental de niños a oligoelementos tóxicos en una zona urbana de Yucatán”, y que tuvo a su cargo la UNAM, el Cinvestav, la Universidad Autónoma de Yucatán, el IMSS y la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

De acuerdo con la investigación, uno de los motivos de que el agua purificada contenga ese peligroso elemento es que muchas familias adquieren su agua purificada en sitios de “autoservicio”, en donde por un precio menor se puede rellenar el garrafón o botellas pequeñas.

Se explicó que estos establecimientos que se encuentran en cualquier colonia o fraccionamiento no están regulados por las autoridades y, por ende, no se puede garantizar que efectivamente se trata de agua purificada.

Este análisis se realizó con una muestra de 33 niños de escuelas públicas de distintas zonas de Yucatán, y a pesar de detectarse el problema antes mencionado, no existen indicios de que las autoridades hagan algo por controlar la calidad del agua, ya no sólo potable que llega a los hogares, sino también la que se expende en esos puestos habilitados de autoservicio.

Aguas residuales en Mérida

Se menciona además que en Mérida las aguas residuales llegan a fosas sépticas, pero la mayoría de éstas no se construyen con las especificaciones técnicas adecuadas. Por ello, son susceptibles de filtrarse al manto acuífero y contaminar estas aguas subterráneas.

Con respecto al mercurio que se encontró en el agua que se bebe en las casas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) refirió que este elemento es uno de los químicos con mayores repercusiones en la salud pública y se puede encontrar en el aire, agua y suelo.

En los niños, el mayor daño por su consumo se puede notar en el desarrollo del cerebro y en el sistema nervioso, lo cual genera daños en las funciones cognitivas, de la memoria, atención, el habla y actividades visuoespaciales y motoras finas.

Fuente: Novedades Yucatán

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