lunes, octubre 21

Fraccionamientos propensos a daños en caso de huracán

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Cuanto más alto sea un edificio, mayores son las probabilidades de que el impacto de un huracán pueda generar daños estructurales de mayor o menor grado, aseveró Rubén Boreau García, coordinador de asesores de la Asociación de Profesionales de Protección Civil de la República Mexicana (Approcrem), quien agregó que en el caso de los fraccionamientos, aunque las estructuras suelen estar bien hechas, el problema estriba en los interiores, generalmente techos de plafón y paredes de tablaroca, materiales considerados como endebles.

Expresó que las estructuras de los condominios y viviendas verticales están preparadas para los embates de un huracán y por ende, los edificios aguantan el impacto de vientos mayores a los 100 kilómetros por hora,

al estar construidos de concreto armado y acero.

“En los fraccionamientos hay que poner especial énfasis en las ventanas y la estructura interna, esto es paredes y techos, que suelen estar hechos de tablaroca y plafón, con lo que sí podrían tener problemas en caso, por ejemplo, de que una ventana se rompa y deje entrar el viento, sobre todo si hablamos de una altura superior a los 10 metros, donde la fuerza es mayor”.

En este sentido, puso como ejemplo que si en una planta baja los vientos soplan a 100 kilómetros por hora, 10 metros más arriba la velocidad es de 130 kilómetros por hora y por lo tanto, los efectos de un huracán son mucho mayores.

Reiteró que las ventanas son los puntos más débiles en caso de huracán o tormenta tropical, de ahí, la importancia de protegerlas con algún tipo de cortina anticiclónica, que no necesariamente tiene que ser de las más costosas.

“Hay telas antihuracán, las tradicionales ventanas con vidrios abatibles, inclusive tapiar las ventanas con triplay es una manera de proteger, aunque en las plantas altas se dificulta bastante la instalación porque tienen que ser colocados por afuera o de lo contrario, el impacto del viento terminaría por lanzarlas como proyectiles al interior de la vivienda”.

Rubén Boreau comentó que en caso de huracán tampoco hay que olvidar los objetos volátiles y considerar que la basura, botellas, madera, ramas de árboles e incluso piedras son levantadas por la fuerza de los vientos y pueden romper los cristales de las ventanas, originando un caos porque los techos, al ser de plafón, quedarían destruidos y muy probablemente también sufriesen las consecuencias los muros de tablaroca.

“En resumen, las estructuras de condominios y viviendas verticales son seguras, el interior de las casas es más inseguro y el punto vulnerable son las ventanas”.

Fuente: PorEsto

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