viernes, julio 10

Fraudulenta venta de casas

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COZUMEL, 17 de julio.- Fraude con la venta de casas abandonadas. Acusan a un sujeto que según se ostenta como funcionario estatal, y presuntamente habría logrado embaucar a ciudadanos, y pese a las denuncias ante la Fiscalía General del Estado, no hay nada de avance. Al afectado de ahora, solamente le dijeron que hasta reunir más casos se procederá contra el imputado.
El caso presentado corresponde al de José, un ciudadano cuyo nombre completo se encuentra en el audio de entrevista, asimismo se tiene imagen fotográfica a mano, aunque pidió hablar bajo el anonimato. Relató que su periplo a la Fiscalía General del Estado comenzó luego de que Cristian “N”, un sujeto que le presentaron, le vendió una casa situada sobre la calle Delfín, manzana 208, lote 55 de la colonia Ampliación Altamar, justo atrás de la escuela secundaria “Carlos Monsiváis”.
En la testimonial del quejoso, dijo que la propuesta del imputado, basaba en venderle la vivienda a José, bajo el argumento de ser empleado del gobierno del Estado con la instrucción de vender un lote de casas de esa colonia, que supuestamente, había conseguido el mismo gobierno.
Pronunció que su argumento consistía en mencionar que el gobierno del Estado (según) estaba impulsando la venta de dichas viviendas a gente con cierta capacidad de liquidez y que no deseaban pactar la venta con gente limitada económicamente, aunque ese supuesto programa de gobierno se estaba haciendo “bajo el agua”, a fin de no atraer la atención de otros posibles compradores y generar una especie de barullo.
Cómo forma de pago, según le establecieron a la víctima que forzosamente debía pagar en abonos de 5 mil pesos mensuales, sentenciando que no aceptaría el pago completo porque tenía calendarizada la cobertura, y que con esa transacción, la parte gubernamental recuperaría los 90 mil pesos del costo de dicha vivienda.
Contó que Cristian “N”, le preguntó al entrevistado si no conocía a otras personas en el entendido que le quedaban tres casas adicionales, dos adjuntas a la que José había comprado y una más sobre la calle Náutica con Cedral de la misma colonia, todas de dos recamaras, cocina, baño, y sala. La similitud de todas es que están abandonadas.
José, accedió a comprar una al precio de 90 mil pesos, pero al escuchar esa “promoción”, entre terreno y construcción, le comentó a su hija y yerno, terminando por comprar las otras dos adjuntas, cada una con diferente propietario.
Del entusiasmo pasaron al desencanto, después de pagar el anticipo de 10 mil pesos, recibiendo un simple recibo sin logotipos, de fácil obtención en cualquiera papelería, y de firmar un supuesto contrato validado únicamente con el sello del águila de la bandera coronada por la leyenda Estados Unidos Mexicanos, pero sin recibir alguna llave.
Previo a la “compra-venta” los interesados acudieron a la fila de casas a conocerlas, aunque solamente fue por el exterior, ya que no ingresaron porque según Cristian “N”, no traía a la mano estas llaves, aunque pudieron ver al interior por haber ventanas con vidrios transparentes. Luego firmaron el contrato, pero que tampoco se las entregó.
Pasados los días dice haber contactado a Cristian “N”, asegurando que le habría dado largas usando pretextos diversos, pero que jamás quiso entregar las llaves al comprador.
En una visita que José hizo a la casa en cuestión, notó que había albañiles trabajando al interior, por ello contactó por enésima vez a Cristian “N”, quien le habría contestado que no era posible, pero que tampoco le quiso llevar las llaves ni asomarse.
El inculpado fue señalado de haber celebrado una especie de contrato de “compra-venta” con José, de este predio rectangular de 10 metros de frente por 20 de fondo. En el escrito se detalló que “dicha propiedad la adquirió por medio de la escritura pública 4988, de los protocolos de la notaría pública 34 de Playa del Carmen, inscrita en el Registro Público de la Propiedad bajo el folio real No.122580”.
Cabe señalar que este escrito de dos hojas, tiene cada una un logotipo con la leyenda “Notaría 34”, y a simple vista denota no ser un documento proveniente de notaría por lo simple de su manufactura. En el contenido le colocaron de sello la efigie del águila con la misma leyenda, pero sin logotipo oficial de dependencia alguna, rematando el “contrato” dos firmas, en primer plano la de un supuesto licenciado al que nombraron “Lic. Abelardo Villamontes Cante”, y la rubrica del interesado. Se supone que dicha firma sería el jefe del tal Cristian.
El entrevistado piensa que Cristian “N”, no quiso aceptar el pago total del predio, porque ello lo hubiera obligado a acudir con la parte interesada ante notario para hacer valida la transacción, y quedaría descubierto el fraude.
Sostiene que Cristian nunca más quiso ver a la parte agraviada, y ante la nula respuesta, el agraviado procedió a denunciarlo ante la Fiscalía General del Estado, abriéndose la carpeta de investigación 07/800/2018.
A ocho días de haberse abierto dicha carpeta, en la Policía Ministerial de la Fiscalía, le dijeron que no hay avances, y que estarían esperando a que se unieran más denuncias para proceder, lo cual viene siendo ilógico porque los agentes ministeriales tienen la obligación de actuar en cada denuncia.
Presuntamente hay más denuncias en contra de Cristian “N”, como explicó semanas atrás Gener Hernández Maldonado, titular en Cozumel de la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), al denunciar que Cristian “N”, falsificó su firma para vender otras casas como si fueran de Sedetus.
José dice que ha proporcionado a la Policía Ministerial, los domicilios del presunto defraudador, uno sobre la colonia Emiliano Zapata y la situada cerca del kilómetro 4.5 de la carretera transversal, pero le dijeron al afectado que no lo ubican.
En tanto, la Policía Ministerial no ubique al inculpado, queda latente la posibilidad de que pueda seguir usando el nombre del gobierno del Estado para cuestiones opacas.

Por Esto

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