jueves, mayo 6

Hacer ejercicio puede reducir riesgo de desarrollar COVID grave

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La actividad física regular brinda una fuerte protección contra la hospitalización, el ingreso a la unidad de cuidados intensivos y evitar incluso la muerte, revela estudio.

Un estudio del Centro Médico estadounidense Kaiser Permanente que realizó con alrededor de 50 mil personas con COVID-19, sugirió que la actividad física regular brinda una fuerte protección contra la hospitalización, el ingreso a la unidad de cuidados intensivos e incluso la muerte. La inactividad duplica las probabilidades de contraer coronavirus grave.

Para obtener la medición, se preguntó a los pacientes cuántos días a la semana realizaban ejercicio moderado o continuo y, en promedio, cuántos minutos hacen ejercicio a ese nivel. Las respuestas se registraron en la historia clínica electrónica de cada paciente, de acuerdo con el estudio dirigido por investigadores del Kaiser Permanente Southern California.

“Este es un llamado de atención a la importancia de los estilos de vida saludables y especialmente de la actividad física”, dijo Robert E. Sallis, especialista en medicina familiar y deportiva del Centro Médico Kaiser Permanente, de acuerdo con el estudio que se publicó en la revista médica British Journal of Sports Medicine

La fundación Kaiser Permanente con sede en California, Estados Unidos, dedicada a establecer planes de salud entorno a la vida deportiva, informó que el estudio analizó datos de casi 50 mil pacientes adultos en California diagnosticados con COVID-19 desde enero de 2020 hasta finales de octubre de 2020.

Después de analizar su actividad física semanal con su respuesta al COVID-19, los investigadores encontraron que los pacientes que estaban constantemente inactivos (menos de 10 minutos a la semana) tenían un mayor riesgo de hospitalización, ingreso a cuidados intensivos y muerte, sobre aquellos que se ejercitaban más de 150 minutos a la semana.

“La motivación de Kaiser Permanente es mantener a las personas sanas, y este estudio realmente muestra lo importante que es eso durante esta pandemia y más allá. Las personas que hacen ejercicio con regularidad tenían las mejores posibilidades de vencer al COVID-19, mientras que las personas que estaban inactivas lo hicieron mucho peor”, dijo el especialista.

Para estudiar el efecto del ejercicio en los resultados de COVID-19, los investigadores identificaron 48 mil 440 adultos. Los pacientes tenían una edad media de 47 años, incluían un 61.9 por ciento de mujeres y reflejaban la composición racial diversa de la población del sur de California. Del total, el 6.4 por ciento estaba constantemente activo y el 14.4 por ciento estaba inactivo, y el resto pertenecía a la categoría de actividad irregular.

Entre todos los pacientes con COVID-19, el 8,6 por ciento fueron hospitalizados, el 2.4 por ciento ingresaron a cuidados intensivos y el 1.6 por ciento falleció. Esto demostró que estar constantemente inactivo aumentó a más del doble las probabilidades de hospitalización en comparación con estar constantemente activo.

Los pacientes que estaban constantemente inactivos tenían 1.73 veces más probabilidades de ingresar en cuidados intensivos que los pacientes que estaban constantemente activos. Las probabilidades de muerte fueron 2.49 veces mayores para los pacientes que estaban inactivos en comparación con los que estaban activos.

Además de tener más de 60 años o tener antecedentes de trasplante de órganos, estar constantemente inactivo confería el mayor riesgo de muerte por COVID-19, revela el estudio. Incluso los pacientes que eran inconsistentemente activos tenían menores probabilidades de sufrir COVID-19 grave en comparación con aquellos que estaban inactivos, lo que sugiere que cualquier cantidad de actividad física tiene beneficios.

“Lo que más me sorprendió de este estudio fue la fuerza de la asociación entre la inactividad y los malos resultados del COVID-19”, dijo la coautora del estudio, Deborah Rohm Young, del Departamento de Investigación y Evaluación de Kaiser Permanente.

“Incluso después de que incluimos variables como la obesidad y el tabaquismo en el análisis, todavía vimos que la inactividad estaba fuertemente asociada con probabilidades mucho más altas de hospitalización, ingreso a terapia intensiva y muerte en comparación con la actividad física moderada o cualquier actividad”.

El doctor Sallis dijo que su receta es sencilla: “Camine 30 minutos al día, cinco días a la semana a un ritmo moderado y eso le dará un tremendo efecto protector contra COVID-19”. Añadió que la forma en que alguien puede evaluar si está caminando a un ritmo moderado es que está demasiado cansado para cantar, pero aún puede hablar.

“Sigo creyendo que el ejercicio es un medicamento que todos deberían tomar, especialmente en esta era de COVID-19”, explicó el especialista.

Fuente: El Financiero

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