jueves, febrero 27

Helado artesanal, un oficio que se pierde

0
118

Progreso, Yuc.- El oficio de preparar helado de manera artesanal se acaba en el puerto, ya que las nuevas generaciones no tienen interés por aprender su elaboración.
Don José Asunción Manzano Gómez, a sus 77 años de edad, conocido en el puerto como “Capulina”, enseñó el oficio de heladero a su hijo Jesús Emilio Manzano Cauich, “Chucho”, quien con la venta helado mantiene a su familia.
De esta manera se realiza la preparación artesanal del helado que sirve para sacar adelante a los suyos, pero en la actualidad los padres buscan que sus hijos tengan un mejor futuro, preparándose con el estudio y desean que estos sean profesionistas.
Así mismo, menciona que tienen más de 5 décadas dedicados a la venta de helados o nieves: “primero fui pescador pero con el paso de los años me dediqué a la elaboración de estos productos y barquillas que aprendí de Don Miguel Romero (+)”.
Con la venta de helados por las calles con mi triciclo de carga me gano la vida, todos me conocen como “Capulina” desde que era pescador, pero desde hace 50 años soy el heladero más antiguo del puerto.
Con el paso de los años, a mi hijo “Chucho” le interesó el oficio, un trabajo que realiza desde hace 30 años de la misma forma de trabajar con la que me enseñaron, hay que iniciar temprano con la molida del aceite de coco, que es uno de los sabores de helado más solicitados.
Aunque también hay de los sabores mamey, manzana, o fresa, diario se ofrecen dos helados, los cuales gustan a la gente por la calidad y sabor de cada uno de los que preparamos este producto.
Actualmente ser heladero artesanal es un oficio que se está acabando al menos en este puerto, es verdad que hay cadenas que comercializan helados pero son productos preparados de manera diferente, con crema que no igualan a los caseros.
Muchos heladeros de la década de los 70 y 80 han fallecido, hoy somos muy pocos los que trabajamos el helado que nos permite llevar el pan a la mesa de nuestras familias.
“Tenemos nuestro equipo casero que es una moledora donde se saca el jugo del coco, sazón que es básico en la preparación de nuestro producto, mientras esto se hace, se prepara el segundo sabor”, afirmó.
“Al concluir la batida y la nevada del helado, también hacemos las barquillas de coco y después termina nuestra etapa final, salimos a comercializarlo por las calles de puerto, aunque en ocasiones nos piden helado por litros para fiestas y restaurantes, de donde sale prácticamente el pequeño capital que se maneja para la compra de los insumos para el día siguiente”, agregó.
En realidad el heladero artesanal pronto será parte de la historia como ha pasado con los heladeros fallecidos, cuyos hijos hoy realizan otro tipo de actividades debido a que pocos siguen con esta tradición.

Fuente: Por Esto!

Comments are closed.