viernes, enero 15

Historias de corrupción

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Tanto el viejo Puente de La Unidad como el nuevo viaducto han dejado decenas de accidentes mortales y han representado la fuga de recursos millonarios por más de 2 mil millones de pesos durante dos sexenios / Es una vil mentira que NO haya dinero para concluir la obra: periodista y ex comisario de Isla Aguada I de II

CAMPECHE, Cam.- Han pasado dos administraciones federales, la del panista espurio Felipe Calderón Hinojosa y la del sepulturero del priismo Enrique Peña Nieto, y los trabajos de construcción del nuevo Puente de La Unidad no han concluido, erigiéndose ésta como un monumento a la corrupción y a la ineficiencia administrativa de las instituciones que han estado a cargo del proyecto.

También son dos los gobernadores –Fernando Ortega Bernés y, ahora, Alejandro Moreno Cárdenas- los que han estado involucrados en la controversial obra, que de acuerdo con información oficial y pública divulgada al respecto, le ha significado al erario público una sangría de casi 2 mil millones de pesos, aunque inicialmente había sido presupuestada en 838 millones de pesos.

El domingo 24 de febrero, el viejo Puente de la Unidad –puesto en operaciones en 1982- fue de nuevo noticia, tras detectarse que una de las viejas trabes estaba colapsando y presentaba fisuras. Fue hasta entonces que la actual administración estatal reconoció la urgencia de concluir los trabajos del nuevo Puente de La Unidad.

Actualmente, el tránsito sobre la vieja estructura se limita a vehículo de no más de 15 toneladas, con las subsecuentes afectaciones a transportistas de pasajeros y de carga. Asimismo, la propia Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas e Infraestructura (Seduopi) se ha encargado por fin de reconocer la imperiosa necesidad de concluir los trabajos del nuevo puente, ante la posibilidad de que colapse el que actualmente está en servicio.

Irresponsabilidad gubernamental

Testigo de una de las desgracias marítimas más lamentables del país, misma que dejó un saldo de varias decenas de muertos, el periodista y ex comisario municipal de Isla Aguada, Martín Ramírez Barrera, ha sido uno de los personajes que en forma puntual ha seguido el caso del viejo y el nuevo puente de La Unidad, historias en las que se entrelazan desgracia, corrupción e irresponsabilidad gubernamental.

Posiblemente no existe en el país un caso como el del viejo Puente de La Unidad y el denominado nuevo Puente de La Unidad, que hoy se erigen como símbolos de la corrupción y negligencia gubernamental.

Entrevistado en marzo del 2017, previo al proceso licitatorio realizado por el Gobierno del Estado, mediante el cual terminó beneficiándose a un grupo de empresas encabezado por Ingenieros Civiles Asociados (ICA), el entonces comisario municipal Martínez Barrera comentó a POR ESTO! que desgraciadamente el Gobierno únicamente reacciona cuando ha ocurrido una desgracia.

El ahora ex comisario sintetizó con una sola palabra el motivo por el cual el nuevo puente no ha sido concluido y por qué presenta un retraso de más de seis años: corrupción.

Para el también periodista, desde hace una década los carmelitas y en forma particular los aguadeños estuvieron exigiendo y gestionando la construcción de un nuevo puente, las autoridades siempre se excusaron en la supuesta falta de dinero, lo cual –según Ramírez Barrera- es una vil mentira.

Al respecto es necesario mencionar que el Puente de La Unidad registra un flujo vehicular similar al puente Zacatal, que es administrado por el Gobierno Federal y que según las estadísticas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) tiene un aforo vehicular diario de 5 mil 404 vehículos.

En el año 2017, se estimó que Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (CAPUFE) registró ingresos por 282 millones 421 mil 440 pesos, concepto de cobro de peaje en el puente Zacatal, dato bastante ilustrativo si se usa para calcular a cuánto ascienden los ingresos del Gobierno del Estado por administrar el Puente de La Unidad.

El viejo puente contaba con recursos suficientes para el mantenimiento, pero como suele ocurrir en un gobierno que tiene como soporte la corrupción, las cosas más esenciales e importantes no son atendidas, opinó.

También manifestó que el dinero que el Gobierno del Estado capta por concepto de peaje hubiera sido suficiente para financiar el nuevo puente; sin embargo, en forma inexplicable las últimas administraciones federales y estatales han recurrido a la excusa de que no hay dinero.

Anuncio del nuevo puente

El 26 de octubre del 2012, el espurio presidente Felipe Calderón Hinojosa estuvo en el Municipio del Carmen para colocar la primera piedra del nuevo Puente La Unidad, para dar cumplimiento al compromiso que meses antes –el 18 de marzo, durante la conmemoración de la Expropiación Petrolera- había hecho a los carmelitas.

El jefe del Ejecutivo Federal determinó que el proyecto fuera financiado por Petróleos Mexicanos (PEMEX), bajo el concepto de Obra de Beneficio Mutuo.

Sin embargo, hasta el día de hoy todavía resuenan las mentiras de Juan José Suárez Coppel, en ese entonces director general de PEMEX, quien alimentó la esperanza de que, en un plazo no mayor a los 14 meses, Campeche contaría con un nuevo puente que garantizaría la comunicación entre la isla y el macizo continental y viceversa.

El ex funcionario petrolero, señalado en el caso Odebrecht, presumió que durante la administración de Calderón Hinojosa, PEMEX había invertido en Campeche famélicos recursos por 538 millones de pesos en las denominadas Obras de Beneficio Mutuo.

“Mientras que en el 2009, la inversión fue 76 millones de pesos, este año, estamos invirtiendo más de 168 millones. En los próximos dos años, los recursos que se destinarán a Ciudad del Carmen serán significativamente mayores, incluirán la construcción de este Puente de La Unidad II, para el cual se destinarán 838 millones de pesos”, presumió ese día Suárez Coppel, pero al pasar de los meses y años la realidad fue otra.

Tradeco, la incumplida

Una de las decisiones que más le fue criticado a PEMEX fue la determinación de otorgarle el contrato de obra a la empresa Tradeco Infraestructura, S.A. de C.V., propiedad del ex directivo de la petrolera Federico Martínez Urmeneta, debido a que ésta tenía un largo historial de incumplimientos en materia de obra pública, sobre todo del ramo caminero.

Calamidades en la obra

Para dar cumplimiento al contrato de obra número 420832825, asignado bajo el programa de Obras de Beneficio Mutuo de PEMEX, Tradeco inició labores a finales del 2013, aunque físicamente los “avances” pudieron palparse hasta el año siguiente, sin embargo, durante uno de los momentos clave en el proceso de construcción, que era la colocación de la primera trabe, la calamidad hizo acto de presencia.

Debido a la importancia del momento, los representantes de Tradeco incluso se atrevieron a convocar algunas autoridades de PEMEX, municipales y estatales, solamente para que presenciaran cómo se desmoronaba la trabe hecha de acero y hormigón, debido a la mala elección del sistema de ensamble. El personaje mencionado líneas arriba –Martín Ramírez- sería uno de los reporteros que transmitiría casi en tiempo real el suceso a través de la radio local.

Ese día, el conductor del programa radial al que se consignó la nota incluso se atrevió a decir: “Se desmoronó como una galleta”, en referencia a la forma en que colapsó la primera trabe.

Durante el tiempo que la constructora veracruzana estuvo a cargo de la obra, las calamidades no dejaron de estar presentes y al paso de los meses se convertirían en uno de los ingredientes de la obra que terminó por convertirse en una misión imposible para Tradeco.

El miércoles 27 de febrero, alrededor de las 19:00 horas, un camión de la empresa que surtía cemento premezclado a la obra de Tradeco y que se encontraba a bordo de una barcaza cayó al fondo del mar. El suceso ocurrió durante las maniobras para rellenar el molde de uno de los pilotes del nuevo puente, entonces máquina y chofer –quien salvó la vida- cayeron al mar.

En esa ocasión, la empresa trató de ocultar el suceso, sin embargo, como fue visto por demasiadas personas, sobre todo automovilistas usuarios del viejo Puente de La Unidad, el suceso acabó siendo noticia nacional.

Al día siguiente, luego de complicadas maniobras, el camión cementero fue rescatado, pero la empresa no fue capaz de dar mayor información sobre el lamentable suceso.

Posteriormente, el 29 de junio se registró otro fatal accidente en el que perdió la vida otro obrero, se trató del trabajador Joaquín Mata Godoy, quien fue aplastado por la pluma de una de las grúas que realizaba el hincado de pilotes.

En el 2015, por aparente insolvencia financiera, se cumplió lo que se temía. La empresa del ex funcionario de PEMEX, Martínez Urmeneta –cuyo consorcio constructor se adjudicó contratos de obra pública federal por más de 20 mil millones de pesos, entre los años 2000 y 2012- decidió abandonar la obra, aunque se ha dicho que fue por recensión de contrato.

Se sabe que hasta el día de hoy, Tradeco Infraestructura, S.A. de C.V., mantiene un pleito legal con PEMEX Exploración y Producción, sobre el juicio de nulidad contra de la resolución de rescisión del contrato. El caso está radicado en la Primera Sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa a la espera de que se dicte la sentencia correspondiente.

Fuente: PorEsto

 

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