martes, septiembre 17

Inseguridad reina sobre arenales

0
323

La proverbial seguridad bajo la que siempre se ha vendido la zona hotelera tiene mucho que desapareció y hoy en día se presentan los mismos problemas que en la ciudad, con ejecuciones, intentos de ejecución, persecuciones, balaceras y todo tipo de hechos violentos.

Claros ejemplos, la ejecución perpetrada en las puertas de un hotel en la tercera etapa de la zona de playas, la aparición de un sujeto fuertemente golpeado en Pok-Ta-Pok y, apenas el viernes, un joven fue encontrado en los arenales de Gaviota Azul con golpes en rostro y cuerpo.

Aunque los delitos relacionados con la delincuencia organizada, al menos de momento, no han afectado directamente a ningún turista, nuestros visitantes, así como residentes que acuden a disfrutar de las playas, son víctimas de robos de sus pertenencias en los arenales, donde basta tan sólo perder de vista un momento una bolsa o unas chanclas para que desaparezcan misteriosamente.

De poco sirve la presencia de uniformados en los accesos a las playas si en raras ocasiones ingresan en los arenales, lo que da pie para que los amigos de lo ajeno aprovechen lo relajado de la vigilancia para esperar cualquier descuido de los bañistas y sustraer los objetos de valor que puedan dejar mientras disfrutan de un baño.

Uno de los guardavidas que vela por la seguridad de los bañistas en Gaviota Azul recordó que el viernes en la mañana apareció severamente golpeado un joven, que aparentemente estuvo conviviendo con otras personas que, al parecer, fueron las que lo dejaron en un lastimoso estado, siendo necesaria la presencia de una ambulancia.

“Estamos acostumbrados a que vengan usuarios a reportar que desapareció su mochila, su celular, sus lentes y hasta sus chanclas; en más de una ocasión hemos llegado y encontrado a borrachos tirados bajo la torre, pero no es común que aparezca una persona tan fuertemente golpeada”, comentó.

Lo que preocupa es que balnearios como Tortugas o Gaviota Azul sean consideradas por los mismos prestadores de servicios y guardavidas como de los más inseguros del destino para los bañistas que dejan sus pertenencias en la arena o sobre camastros durante el tiempo en que disfrutan del mar o cierran los ojos dejándose adormecer por el rumor de las olas y los cálidos rayos del sol, ya que muchos se encuentran con la sorpresa de que desapareció su teléfono celular, cámara fotográfica o bolso de mano.

“Sería necesario que elementos de la policía o la Marina hagan recorridos a pie y se mantengan en los arenales de forma permanente, al menos en las horas de mayor afluencia turística y sobre todo en las temporadas altas; lamentablemente durante esta Semana Santa no vimos demasiada vigilancia en las playas y ahora peor aún, alguna que otra cuatrimoto entra un rato pero se marcha en seguida; el problema es que desaparece algo de un camastro e inmediatamente nos echan la culpa a nosotros”, expresó el empleado de un negocio de renta de sombrillas.

Desde la conclusión de las vacaciones de Semana Santa no se observa la presencia de las policías Militar, Naval o Federal, ni sobre el bulevar Kukulcán ni en la zona de playas, en tanto que la Policía Turística se limita a  realizar breves incursiones en algunos balnearios públicos como Gaviota Azul, pero a la hora de cometerse un delito de alto impacto, como ejecución o balacera, pese a que en la zona hotelera solo hay dos puntos por los que entrar o salir, los criminales logran escapar con total impunidad.

Los prestadores de servicios consultados coincidieron en manifestar que los hechos violentos que se perpetran en la zona hotelera no hablan demasiado bien de Cancún como destino y dejan entrever la falta de eficiencia e incapacidad, por no decir complicidad, de las corporaciones policiales, en vista de los pobres resultados.

Fuente: PorEsto

Leave a reply