viernes, julio 3

Invasión meridana es “más daniña” para porteños

0
427

Luego que el sábado el arquitecto Mauricio Mier y Terán expresó que empresarios “desesperados por ganar dinero ahora que se levantó la veda de mero” arriesgan a los pescadores de sus barcos que ya zarparon a ser “una chispa” que detone los contagios de la pandemia de Covid-19 en el puerto, permisionarios pesqueros y pescadores del municipio replicaron que los hombres de mar no están saliendo a pasear como hacen meridanos con sus yates, lanchas y motos acuáticas, sino salen a trabajar.

Mier y Terán además pidió que los barcos que ya salieron a la pesca de mero retornen a los muelles de Yucalpetén y se ponga a sus tripulantes en cuarentena.

Los permisionarios y pescadores consultados replicaron que la pesca es una actividad esencial que no restringió el gobierno federal ni estatal (que ordenaron suspender toda actividad no esencial del 31 de marzo al 30 de abril para contener los contagios de Covid-19).

Indicaron que “la pesca es para proveer de alimentos a los habitantes, atender la demanda de pescado en esta Semana Santa, tanto para las familias de los puertos como para los que viven en Mérida que mandan a comprarlo con sus choferes”.

José Acosta Azueta, ribereño de este puerto, dijo que Mier y Terán, como arquitecto, no tiene autoridad moral para opinar de la pesca o los peligros a que se expone el pescador en alta mar, pues no es un experto en salud y a las autoridades sanitarias les compete, en dado caso, prohibir la salida de lanchas y barcos pesqueros.

Agregó que son más nocivos para la salud de los porteños aquellos meridanos que ignoran la orden gubernamental de quedarse en casa por el Covid-19 e invaden los puertos para pasear y embriagarse en sus lanchas y yates.

“Eso es más dañino; luego se mezclan con los habitantes y no sabemos si están infectados”, afirmó.

Indicó que los barcos que zarparon a la pesca de mero fueron desinfectados y a los pescadores les hicieron exámenes de diabetes, hipertensión, cardiovascular y pulmonar, se certificó que estén sanos para el viaje de 15 días en alta mar.

Daniel Castro Narváez, permisionario de Chuburná, dijo que la pesca es actividad esencial, provee alimentos frescos y nutritivos y reactiva la economía de cientos de familias de la costa.

Afirmó que como pescador trabaja solo en alta mar en su lancha y alijo, pasa horas bajo el sol, de su casa va a la playa o puerto de abrigo y se van a pescar, luego retornan a sus casas.

“No hay contacto con más personas en los barcos, también trabajan solos en sus alijos, la convivencia es solo un rato en las noches, pero están al aire libre, no están en clima artificial como los que practican la pesca deportiva o llegan a los puertos para pasear en yates”, afirmó.

Agregó que en Chuburná, muchos ribereños salen a pescar porque primero hay necesidad económica.

Los dueños de lanchas salen a pescar por voluntad propia y otros pescadores viajan en los barcos porque llevan más de dos meses inactivos, no se les obliga, dijo.

Abundó que en Chuburná, los pescadores venden el pescado a las familias locales y a clientes de Konchem, Caucel y Mérida, así que se cumple con proveer de alimentos a las familias, el pescado es un alimento nutritivo y sano.

Adrián Sosa Sánchez, pescador ribereño, señaló que es muy fácil criticar, pedir que los pescadores no salgan a pescar y acusar que los explotan cuando no conocen la realidad que viven miles de familias de la costa, que están al día, no tienen dinero para alimentos ni medicamentos, para los gastos más elementales de los hogares.

Afirmó que todos están expuestos al Covid-19, pero los pescadores se alejan de la costa para traer mero y otras especies, alimento que tiene demanda ahora e igual es para consumo de las familias de los hombres de mar.

Indicó que Mier y Terán tiene un sueldo seguro, de seguro vive bien y sin problemas económicos, y debe exigir a los meridanos que se queden en sus casas, que no vengan a los puertos, porque con su presencia aumentan los riesgos de contagio, pues son personas que están acostumbradas a vivir en plazas comerciales y en áreas aire acondicionado; en cambio los pescadores viven al aire libre, son campesinos del mar, su único contacto es la naturaleza.

José Betancourt Ávila, pescador y permisionario de Chicxulub, también recordó que la pesca es una actividad esencial, no la prohibió el gobierno federal ni el estatal, porque se trata de traer alimentos que es para todos, incluso para la mesa de los meridanos, porque hay temporadistas que mandan a sus choferes a comprar pescado fresco.

“Las panaderías, tortillerías, cocinas económicas, restaurantes, farmacias y supermercados están trabajando, esos negocios tienen varios empleados y de alguna manera conviven, lo que no se compara con la pesca, los pescadores trabajan solos en sus lanchas y alijos, al salir en barcos reciben anticipos de pesca que dejan a sus familias y se ignora como les irá en el primer viaje, si les va bien tendrán ganancias, pero si la pesca es baja, el que perderá es el dueño del barco, el empresario”, expresó.

Narró que un médico de apellido Peniche le dijo que la vida en la costa es más sana, así es la de los pescadores que todos los días pasan horas bajo el sol, que proporciona vitamina D, la cual es buena para el sistema inmunológico del cuerpo humano.

Los barcos pesqueros, continuó, pueden seguir trabajando, su tripulación trabaja al aire libre, libre de contacto que muchas personas de Mérida tienen en las plazas comerciales (que ya fueron cerradas) u otros lugares, lo que es correcto que se prohíba es el paseo de yates, lanchas y motos acuáticas, pues no son vacaciones y los temporadistas deben quedarse en sus casas de Mérida.

En Chicxulub el viernes en la noche durante el bloqueo en la glorieta de entrada a ese puerto para impedir la entrada de los meridanos, varias amas de casa señalaron que se oponen a la llegada de los temporadistas, porque “los meridanos que son dueños de casas de playa viajan mucho a Europa y Estados Unidos, así que podrían estar infectados y pueden contagiar a los habitantes que están sanos”.

Fuente: Diario de Yucatán

Leave a reply