lunes, noviembre 29

Ivonne Ortega celebra que retomen la construcción del Hospital de Ticul

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Destacó que la ubicación de dicho centro es una necesidad para la zona

“Celebro que por fin ya vaya a terminarse el hospital, el tiempo al final de cuentas pone a cada quien en su lugar”, dijo la diputada federal Ivonne Ortega Pacheco sobre la construcción del nosocomio de Ticul.

Durante su gubernatura, de 2007 a 2012, Ortega Pacheco realizó la gestión para la construcción del nosocomio que fue aprobado por el Congreso en el 2011, de manera unánime. En ese momento, recordó, hicieron un concurso que ganó la empresa Marhnos para su edificación y, posteriormente, la misma ejecutó un juicio por la interrupción del contrato que habían adquirido.

Más de 700 millones de pesos debía el estado a la empresa por la cancelación del acuerdo que realizó el ex gobernador Rolando Zapata Bello, “un contrato que no tenía la facultad para cancelar […] Celebro que el gobierno federal y estatal hayan tenido la capacidad de ponerse de acuerdo para que por fin esté el hospital de Ticul”, agregó Ortega Pacheco.

Destacó que la ubicación de dicho centro médico no era producto de un “capricho personal”, sino una necesidad para la zona, ya que comisarías Peto, Maxcanú y Halachó no cuentan con otro nosocomio cercano y “en muchos de los casos fallecen en un parto porque no alcanzan a llegar al primer hospital que es hasta Umán”.

Lamentó que durante estos 10 años las personas pudieron fallecer o perder alguna parte del cuerpo, así como haber adquirido secuelas por la falta de atención oportuna, “deberían ser castigados todos los que tengan que ver con ese acto de omisión porque suspendieron un contrato que no tenían la facultad de suspender. Fue una gravísima irresponsabilidad”.

En este momento, señaló, están analizando si procederán para emitir alguna demanda en el sentido, pues incluso llegaron a utilizar su nombre por la acción, aunque dejó en claro que si llegaran a un juicio penal sería por las consecuencias que generó la omisión.

Presente en el foro de parlamento abierto para la construcción de una Ley del Agua del Estado de Yucatán, opinó que los mejores asesores que pueden tener los gobiernos son las personas que viven el problema todos los días.

Aunque hay visiones diferentes entre la ciencia y quienes habitan las zonas con problemáticas, en particular en Celestún, lo ideal sería encontrar unión entre los conocimientos de la ciencia, la política y las aportaciones de la comunidad, detalló.

Apuntó que incluso a manera de broma la gente dice que la ‘próxima guerra será por el agua’, sin embargo, considera que será una realidad incluso para la península de Yucatán, pues, aunque el líquido está presente en cantidad precisó que es necesario conservar la calidad.

Estudios arrojan que el agua en Kanasín tiene plomo, provocante de cáncer, “este tipo de cosas si no las vamos atendiendo no nos vamos a quedar sin cantidad de agua, pero nos vamos a quedar sin calidad de agua, ¿qué agua estamos tomando?”, sentenció.

Por eso, desde su visión, es imprescindible regular de forma federal, pero en particular de manera estatal con una Ley secundaria o artículos transitorios que consideren las peculiaridades del Estado, situación en la cual incluiría también a Quintana Roo, Campeche y Tabasco, “porque es la reserva que queda, no sólo del país, sino del mundo”.

Fuente: La Jornada Maya

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