miércoles, diciembre 1

Joven meridano: Nadaba, pero el mar me jalaba atrás y por mi pantalón largo me hundía

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El joven meridano que casi se ahoga en Progreso Freddy Alberto Canché Polanco negó ayer lunes que estuviera ebrio y que policías municipales le hayan sacado del mar, luego que él y su amigo “El gordo” se lanzaron del Muelle de Chocolate y él comenzó a ser arrastrado por las corrientes marinas.

A raíz de que el alcalde de Progreso, Julián Zacarías Curi, publicó anteayer domingo en su cuenta de Facebook que personal de la Policía Ecológica salvó a dos personas y las atendió en ese muelle, Canché Polanco le escribió que en el hospital solo le pusieron suero y “ya me estaban cobrando 2,000 pesos” y le pidió el favor de retirar la publicación de su caso porque le afectaba en su trabajo, ya que “no me quieren dar turno hasta nuevo aviso, ya que andan con el miedo de me pase algo en horas de trabajo”.

Zacarías Curi le respondió al joven que sobre “el tema del cobro que comentas, me informan que tus familiares le pidieron al personal que te llevaran al hospital más cercano y no es un cobro arbitrario de los elementos municipales”.

El joven meridano que casi se ahoga en Progreso da su versión

Entrevistado al respecto, Canché Polanco narró ayer que con tres jóvenes amigos, dos varones y una mujer, comieron en el restaurante ubicado en el inicio del malecón.

Aseguró que sus amigos bebieron dos cocteles y él refresco de cola e, incluso, él llevó su vaso de refresco al Muelle del Chocolate.

“Yo no estaba alcoholizado”, dijo el joven, quien indicó que se comunicó con un medio digital que publicó que él estaba alcoholizado y le pidió corregir esa información porque “es una difamación”.

A una pregunta, contestó que anteayer, alrededor de las 5 p.m., “El gordo” y él se lanzaron desde el muelle, dos postes después de la escultura del pescado colgado, y que de hecho, tras el clavado, “yo podía sentir la arena a mis pies”.

Sin embargo, añadió, las corrientes marinas lo jalaron hacia atrás y “dejé de sentir la arena”.

Recordó que “yo intentaba nadar hacia adelante, pero las corrientes me jalaban atrás, y mi pantalón largo de mezclilla no me ayudó porque sentía que por el peso, al estar ya mojado, me hundía.

“Lo que hice fue comenzar a brincar. La primera vez tomé todo aire que pude y me dejé hundir; cuando sentí la arena con mis pies, esperé dos segundos y me impulsé hacia arriba y adelante con todas mis fuerzas.

“Así, brincando, estuve 15 minutos. Si no supiera nadar ¿cree que hubiera aguantado ese tiempo? Vi que mi amigo ya llegaba a la playa y le grité: ‘¡Yo no puedo!’. A diferencia de mí, él tenía short.

“Él vio lo que me pasaba y se volvió a meter al mar. De mi playera me jalaba hacia adelante para impulsarme, pero yo sentía que el mar me jalaba hacia atrás de nuevo; luego brincamos hasta que sentí que ya pisaba de nuevo la arena.
“Entonces le dije: ‘¿Sabes, Gordo? Ya no puedo’ y me recosté en su espalda. ‘Sí, sí, sí’, me respondió él.

”Salimos solos, sin ayuda”

A otra pregunta, Canché Polanco replicó que su amigo y él salieron del mar sin ayuda de terceras personas, y que no vio que un pescador le había tirado una tarraya para ayudarlo porque estaba concentrado en luchar contra las corrientes marinas.

El joven indica que cuando “El Gordo” y él llegaron a la playa, “lo único que yo quería era respirar, porque sentía que me faltaba el aire.

“Intenté sentarme, pero un señor, quien es un supuesto salvavidas, me dijo que no, me aporreó en la arena, me dio una buena zamarreada que hizo que vomitara, y hasta me dio unos fuertes golpes en mi espalda. Pero yo no vomité agua, sino solamente toda mi comida”.

Expresó que los paramédicos le preguntaron si tiene seguro social, y les contestó que no porque tiene nuevo empleo y la empresa está en el trámite de darlo de alta.

“Los paramédicos me dijeron entonces que ‘te vamos a llevar al hospital más cercano”, narró el joven.

Precisó que lo llevaron al hospital privado Centro Médico Americano, donde llegó a las 5:45 p.m. y salió a las 6:20 de Urgencias. Confirmó que ahí “me pusieron suero” y le cobraron $2,000.

Asimismo, informó que los paramédicos de la ambulancia no le cobraron por sus servicios.

En cuanto a su empleo, el joven indicó que labora en una financiera y ésta ya le informó que este jueves 28 de octubre se reincorpora a su trabajo.

Fuente: Diario de Yucatán

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