viernes, febrero 28

La maniobra de Kristeller: una forma de violencia obstétrica, que es común

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La violencia obstétrica es una realidad que continúa permeando los centros de Salud en México, un país que continúa bajo la etiqueta del “machismo” y con altos índices de violencia contra la mujer. Sin embargo, hay algunas prácticas que aún se realizan en las salas de parto que amenazan la salud de madres e hijos.

Una de estas prácticas es la maniobra de Kristeller, nombrada así por el alemán Samuel Kristeller (1820-1900); una técnica que se implementó en Europa en 1867 y que continúa reproduciéndose en pleno siglo XXI en las salas de parto del Seguro Social.

¿En qué consiste la maniobra Kristeller?

Aspectos de una maniobra Kristeller. Foto de Internet
La maniobra de Kristeller consiste en empujar el vientre de la mujer embarazada para que el bebé llegue con mayor rapidez al canal vaginal; es decir, que esta maniobra busca la rapidez del parto. Sin embargo, dicha práctica puede traer complicaciones para la madre y el recién nacido.

Entre estas complicaciones, según un informe de la OMS citado por el portal especializado BBMundo, destacan:

Lesiones en el bebé al enredarse con el cordón umbilical.

Hematomas en el vientre de la madre.

Desgarres vaginales por querer sacar al bebé rápidamente.

Rotura del útero por presión.

Sufrimiento fetal pues algunos bebés no están en la posición correcta para nacer.

Mujeres tienen derecho a un parto feliz

De acuerdo con el informe de la OMS, los médicos deben tener en claro que un parto requiere de tiempo, por lo que no deberían apresurar el momento. Además, se destaca el hecho de que muchos hospitales abandonan a la mujer embarazada en su labor de parto, por lo que esta no tiene un acompañamiento durante los dolores o la incertidumbre de si todo está bien o no.

Lo anterior provocaría un desgaste emocional en las madres, atentando con ello también en su estado anímico. El portal destaca que otra práctica que evidencia esta violencia obstétrica en el afán de partos más rápidos es la cesárea:

“Cada día vemos que hay muchas cesáreas, las cuales incluso se incrementan los viernes por la tarde-noche, los fines de semana y al momento del cambio de turno del personal médico, eso también es un tipo de violencia obstétrica puesto que los ginecólogos no quieren esperar a que la mujer tenga un verdadero trabajo de parto”, indica la partera, Silvia Ramos Godínez, licenciada en enfermería y obstetricia, citada por BBMundo.

¿Puedo denunciar la violencia obstétrica?

Finalmente, es necesario destacar que toda mujer tiene el derecho de vivir un embarazo libre de violencia, lo cual incluye el momento del alumbramiento.

Es por eso que es necesario que las mujeres embarazadas sean conscientes de que los médicos deben brindarles una total autonomía durante la labor de parto que incluye: moverse, hidratarse y estar acompañada; así como elegir un parto natural o cesárea.

Para denunciar cualquier tipo de violencia obstétrica puede ser a través de:

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (Teléfono 01800 715 2000).

Comisión Nacional de Arbitraje Médico (01800 711 0658) .

El ministerio público que se localice cerca al hospital o clínica donde te atendieron mal.

Fuente: Diario de Yucatán.

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