lunes, octubre 21

Live action cobra auge en la pantalla grande; ¿A ti te gusta?

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El formato “live action” (acción real) es un fenómeno que se encuentra en boga debido al factor nostalgia del que se valen, la nueva tecnología con la que se cuenta para realizarlos, así como el elenco que da vida a aquellos personajes que ya se tienen identificados en el dominio popular.

En definición un “live action” es aquella producción realizada por personas u objetos reales y bajo esa premisa, cualquier película con actores entra en esa categoría. Por lo tanto, aquellos cómics, novelas, películas animadas y sus secuelas, que tengan una nueva versión con sujetos físicos, entran en ese formato.

DISNEY EN LA CREACIÓN DE “LIVE ACTION”
Disney se ha convertido en la compañía con el mayor número de producciones de ese tipo en su lista, y tanto el éxito como la polémica generada en torno a ellas se debe a que están basadas en historias creadas en formato animado durante el siglo XX, por lo que han sido vistas por millones de personas que conciben la historias tal y como las vieron.

En Disney la polémica prevalece a raíz de la elección del elenco para sus producciones. El caso de Will Smith en la cinta Aladdin, así como Hailey Baley para La sirenita, generaron críticas en redes sociales, donde se acusó a la compañía de querer ser políticamente correctos y quedar bien con las minorías, pese a ello, ambas producciones siguieron con Smith y Baley como protagonistas.

Recientemente, la compañía ha producido las cintas El Rey León, Dumbo, La Cenicienta, La Bella y la Bestia, Christopher Robin: un reencuentro inolvidable, Alicia a través del espejo, El libro de la selva y Maléfica, mientras prepara los estrenos de Mulán, Maléfica: El Misterio, La Dama y el Vagabundo y Cruella.

Entre las compañías que se desprenden de Disney, se encuentra Marvel Studios, que se ha encargado de la producción de 23 películas (hasta el momento) que pertenecen al Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), las cuales se basan en gran medida, en la serie de cómics creados por el escritor Stan Lee.

Los personajes de “Thor”, “Spider-Man”, “Dr. Strange”, “Viuda Negra” y “Los Vengadores”, que fueron retomados para la creación de las películas pertenecientes a la franquicia de UCM, forman parte de los llamados “live action”.

WARNER BROS HACIENDO LO PROPIO
Con la cinta Space Jam: El juego del siglo (1996), Warner Bros combinó el “live action” con los dibujos animados. La historia fue protagonizada por el basquetbolista Michael Jordan, además de los personajes “Bugs Bunny”, “El pato Lucas”, “Marvin, el marciano”, “Gallo Claudio”, “Abuelita” y “Lola Bunny” pertenecientes a la caricatura Looney Tunes.

Varias caricaturas icónicas también han llegado al formato live action en manos de Warner Bros, por ejemplo, Scooby-Doo, cinta estrenada en 2002 con una recaudación de más de 275 millones de dólares.

Muy recientemente la compañía anunció el reparto de una nueva cinta basada en la caricatura Tom y Jerry, la cual será protagonizada por la actriz Chloë Grace Moretz; Warner también confirmó que está trabajando en el “live action” de la muñeca Barbie, con la actriz Margot Robbie como protagonista.

Dentro del mundo de los superhéroes, también ha trabajado en “live action” basados en la serie de cómics de DC y DC Universo Extendido, llevando historias como Batman, Superman, Flash, La Liga de la Justicia, Suicide Squad y Shazam a la pantalla grande.

LA TECNOLOGÍA DEL “LIVE ACTION”
Algo que destaca en este tipo de producciones es la tecnología empleada para realizar las nuevas versiones o secuelas de películas animadas. Por ejemplo, en la reciente versión de El libro de la selva, creada por el director John Favreau, utilizó la llamada “captura de movimiento”, técnica con la cual se recopilan movimientos de actores reales para luego utilizarlos en la animación de personajes digitales.

El mismo John Favreu innovó el proceso de realización de un “live action” con El Rey León, cinta para la cual se creó un sistema de realidad virtual (parecido al que se utiliza en la producción de videojuegos) y de la cual extrajo elementos que permitieran construir escenarios parecidos a la realidad y a la cinta de base, estrenada en mayo de 1994.

Pese a la tecnología, el elemento del que se ha valido la creación de este formato, es el “factor nostalgia”, término empleado para todo aquel contenido lanzado con la finalidad de apelar a que el público rememore aquellos tiempos en los que vio por primera vez una película o cierto contenido, para que entonces acuda a ver su secuela, precuela o una nueva versión.

Es por ello que no solo en la industria cinematográfica se ven relanzamientos o adaptaciones. El factor nostalgia también permea en la música, televisión y todo aquel contenido que pueda explotarse a través del recuerdo.

Fuente: Excelsior

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