Más inundaciones en Mérida, por expansión desordenada: Dra Yameli Aguilar

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De acuerdo con su estudio, la zona con muy alto riesgo se ubica en el extremo norte

El desarrollo inmobiliario avanza de manera exponencial en la ciudad (sobre todo en el norte) de manera desordenada, acabando con las áreas verdes vitales para absorber los flujos de agua.

Todo esto representa un grave riesgo de inundaciones ante la llegada de huracanes y tormentas, afectando no sólo a las colonias nuevas, sino a las comisarías, que se ven afectadas por la mala planeación urbana, advirtió Yameli Aguilar Duarte, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap).

De acuerdo con su investigación, “Riesgo de inundación ante lluvias extremas en el karst de la ciudad de Mérida, Yucatán”, la zona con muy alto riesgo se ubica en el extremo norte del municipio con un área de 18 mil 861 hectáreas, que corresponde a 21 por ciento de la superficie de la ciudad, con una población de 8 mil 446 habitantes que representan 1 por ciento total.

En esta superficie se distribuyen las localidades Sierra Papacal, Xcunyá, Cosgaya, Tamanché, Noc Ac, Temozón Norte, Suytunchén, San Diego Texán, Santa María Yaxché, San Gerardo, Misnébalam, Unidad Revolución, Las Palmas, Pequeña Australia, San Gabriel, Komchén, El Zapote, Geisy Guadalupe, Pochote, San Julián, Paraíso, Ever Green y San Lorenzo Suytunchen.

Entre las zonas con alto riesgo están Caucel, Cholul, Chablekal, Sitpach, Dzityá, Xcanatún, La Ceiba, Tixcacal, Chalmuch, Tixcuytún, Sac-Nicté, Dzidzilché, Cheumán, Dzibilchaltun, San Antonio Hool, Juliana, San Manuel, San José Kuché, La Ceiba dos, Las Quintas, Flamboyanes, San Isidro, El Caporal y Francisco Villa.

La mayor superficie tiene un riesgo medio. Aquí están incluidas la ciudad de Mérida y localidades periurbanas del poniente, oriente y sur, representadas en 60 localidades como San José Tzal, Molas, Leona Vicario, Dzununcán, San Pedro Chimay, Tahdzibichén, Oncán, Santa Cruz Palomeque, Susulá, Xmatkuil, Santa María Chí, San Ignacio Tesip, Kikteil, entre otras.

La zona de riesgo bajo se ubica principalmente al sur del municipio, aunque comprende las localidades de Yaxnic, San Antonio Tzacalá, Texán Cámara, Dzoyaxché, Santa Gertrudis Dos.

El año pasado, Yucatán fue impactado por diversos fenómenos meteorológicos, lo que trajo consigo lluvias nunca antes registradas, según expusieron expertos, ocasionando inundaciones en varias colonias y comisarías del municipio de Mérida, siendo la zona norte la más afectada.

La especialista indicó que hacia el norte de la ciudad se reciben las descargas del acuífero, por lo que tiene una mayor influencia la manera de tormentas, lo que ocasiona el crecimiento del nivel del agua que empuja tierra adentro.

La experta indicó que el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial del Municipio de Mérida del año 2006 ya documentaba que estas zonas son de alto riesgo de inundaciones, sin embargo no fue probado por las autoridades municipales y las áreas que los expertos y científicos proponían como aéreas protegidas no se respetaron.

Al hacer caso omiso, indicó, aprovecharon para hacer otros usos de suelo, para el cual no es apto este territorio; para construir diversos desarrollos inmobilarios, plazas comerciales y demás construcciones, “y las consecuencias ya se sintieron”.

De acuerdo con la investigadora, el norte de Yucatán no tiene las características para un crecimiento intensivo, además que existe un desconocimiento del funcionamiento de los paisajes geográficos y del funcionamiento de los flujos subterráneos del agua en condiciones de karst, lo que dificulta una planificación adecuada del uso del territorio, particularmente en las zonas urbanas.

Todo esto, aunado a la deforestación que generan las construcciones, también afecta, pues la vegetación absorbe el agua. Al quitar las áreas verdes, cambia la dinámica y se presentan este tipo de problemas, donde los flujos de agua se modifican.

Si bien las afectaciones de colonias como Las Américas se hizo viral, también hubo comisarías que se vieron impactadas, todo por no tomar en cuenta los usos de suelo, la construcción masiva y la deforestación, subrayó.

“Hacer crecer la ciudad sin ningún control también perjudica”, manifestó.

Por otro lado, reiteró que existen ordenamientos ecológicos que no se están respetando, que ni siquiera se aprueban por diversos intereses, cuando son instrumentos de políticas públicas que se realizan con la participación de científicos de diferentes áreas que, al evaluar un territorio, proponen los usos de suelo adecuados.

Fuente: La Jornada Maya

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