viernes, diciembre 4

Mauricio Vila da protección a mujer víctima de acoso y amenazas por tratantes de blancas

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Joven denuncia acoso y amenazas de explotadores

Sami Guadalupe Trujillo Franco pidió ayer al gobernador Mauricio Vila Dosal medidas de protección policíaca porque está en peligro su vida al denunciar que fue víctima de trata de personas, explotación sexual y ahora de acoso permanente por parte de sus victimarios.

Con apoyo y protección de representantes de agrupaciones civiles en contra de la violencia femenil, la joven, su esposo y un grupo de mujeres se plantaron frente al Palacio de Gobierno.

Ahí exhibieron cartulinas con mensajes de repudio a la violencia, los feminicidios, la falta de justicia pronta y expedita, y la impunidad en la Fiscalía tanto estatal como de la República porque, denunciaron, no realizan ninguna investigación de fondo para acreditar los delitos que han señalado.

La denunciante entregó a la prensa una copia del escrito que redactó para el gobernador Vila Dosal, “para que se entere” y dicte las medidas que correspondan.

Según explicó, últimamente la han intentado secuestrar, teme por su vida, la de su esposo y de su hija de dos años de edad.

Dos horas más tarde, el Ejecutivo informó que la víctima sí recibe protección porque hay un mandato judicial, patrullas de la SSP realizan patrullajes por su casa como parte de la custodia y la joven firmó de enterada de esas medidas. Incluso, recibe toda la atención necesaria en su calidad de víctima y denunciante.

Situación de violencia

Sami afirmó que de los 12 a 18 años fue víctima de explotación sexual, vivía un infierno en moteles de Campeche, Tabasco y Yucatán hasta que escapó de sus explotadores, a los que identifica como Bernardo, Iván y su tía Gloria.

En Mérida empezó a llevar una vida normal y formó una familia, pero sus explotadores descubrieron su ubicación y desde ese día vive una nueva etapa del infierno que generan los tratantes de personas porque la amenazan de muerte, la intentan secuestrar y la acosan por donde vaya.

“Mi denuncia por explotación sexual, amenazas, golpes e intentos de secuestro no fue admitida por la Fiscalía General del Estado”, afirmó. “Solo aceptaron la denuncia por difusión no autorizada de fotos de índole sexual que me tomaban con mis clientes cuando era una niña y compartieron en una red social con un perfil falso”.

Sami relata en su escrito que el 22 de septiembre pasado un sujeto entró en su hogar, la golpeó y le advirtió que eso era solo una probadita.

Ella denunció este hecho el 5 de octubre pasado por trata de personas, en la cual se abrió la carpeta de investigación 000015/2020, pidió custodia para proteger su vida y no se la dieron.

Lo único que autorizó la autoridad por un intento de secuestro anterior es que una patrulla diera rondines en las inmediaciones de su casa. Pero la joven considera que esa medida es insuficiente porque no cesan los intentos de “levantarla” a ella y a su esposo.

Luego tramitó un amparo en Ciudad de México y el juzgado 9o. de Distrito instó al gobierno estatal que protegiera su vida, pero éste le informó que no podría asignarle protección las 24 horas porque no consideraba que su vida esté en peligro.

Mensaje al gobierno

La denunciante pidió permiso a la guardia policíaca de Palacio de Gobierno para entregar su escrito en la oficialía de partes, lo que realizó acompañada de Lizbeth Martín Esquiliano, madre de la joven Fernanda Gual, asesinada a balazos por su novio, quien luego se suicidó con esa arma de fuego.

Las acompañantes de Sami Guadalupe interpretaron una canción que es himno de la lucha contra los feminicidios y corearon que no quieren que en Yucatán haya otro caso como el de Emma Gabriela Molina, quien tras pedir protección no se la dieron y finalmente la asesinaron a las puertas de su casa en esta ciudad.

Adelaida Salas Salazar, del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios en Yucatán, dijo que estos hechos van en aumento en la entidad y ya es urgente que las autoridades tomen medidas para evitar más muertes de mujeres.

Sami cerró su protesta con la siguiente consigna: “que quede claro, si me pasa algo a mí, a mi esposo o mi hija, los culpables son Bernardo, Iván y mi tía Gloria. Quiero que se me haga justicia. No quiero que mi familia me vaya a ver a mi tumba, que el gobierno diga que no sabía nada”.

El plantón fue pacífico, solo mostraron carteles y cantaron estribillos relacionados con las muertes de mujeres.

Fuente: Diario de Yucatán

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