lunes, diciembre 16

Obesidad global aumenta más en áreas rurales que urbanas

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Un 55 por ciento del aumento del índice de masa corporal (IMC) de la población, valor relacionado con la obesidad, proviene del mundo rural, según reveló este miércoles un estudio publicado en la revista Nature.

En contra del pensamiento generalizado que vincula la obesidad con estilos de vida urbanos, este informe descubre que no es así y podría tener “profundas implicaciones para las políticas de salud pública”, aseguran sus autores.

El profesor Majid Ezzati, del Imperial College de Londres (Reino Unido), lideró la investigación en la que apunta que ese criterio se puede deber a que, a la vez que han ido aumentado las tasas globales de obesidad, más personas se han trasladado a vivir a las ciudades.

Esto ha llevado a esa visión errónea de que el estilo de vida urbano es un importante impulsor del sobrepeso. Sin embargo, esto solo lo apoyan “estudios que tienden a ser pequeños y en periodos cortos de tiempo”.

Ezzati y sus compañeros analizaron un total de 2.009 informes de más de 112 millones de adultos, lo que les permitió evaluar los cambios del IMC que se produjeron en 200 países desde 1985 hasta 2017.

De este modo descubrieron que más del 55 por ciento del aumento global del índice de masa corporal proviene de poblaciones rurales y, en algunas regiones de ingresos bajos y medios, este porcentaje aumenta a más del 80 por ciento.

Los resultados (…) anulan las percepciones de que las personas que viven en ciudades son la causa principal del aumento global de la obesidad”, dijo Majid Ezzati, profesor del Imperial College de Londres, uno de los líderes del trabajo.

Los investigadores describieron “cambios sorprendentes” en la geografía del IMC. En 1985, los hombres y mujeres urbanos en más de las tres cuartas partes de los países estudiados tenían un IMC más alto que sus contrapartes rurales.

Pero 30 años después, la brecha de IMC entre los habitantes urbanos y rurales en muchos países se había reducido dramáticamente, o incluso se había invertido.

Eso podría deberse a algunas desventajas para las personas que viven en el campo, dijeron los investigadores, incluidos los bajos niveles de ingresos y educación, la disponibilidad limitada y los costos más altos de alimentos saludables y menos instalaciones deportivas.

El estudio refleja que, con la excepción de las mujeres del África subsahariana, el IMC aumenta en las áreas rurales al mismo ritmo o más rápido que en las urbes.

Según los autores, se trata del análisis más completo hasta la fecha de cómo el IMC está cambiando en las áreas rurales y urbanas, y con él buscan ampliar la ayuda internacional para luchar contra la desnutrición y para mejorar el acceso a alimentos más saludables en las comunidades rurales y urbanas más pobres.

Fuente: Noticieros Televisa

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