sábado, agosto 15

Planeaba el CJNG establecerse en Yucatán

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El Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), responsable del ataque al jefe de la policía capitalina Omar García Harfuch, intentó abrir una base de operaciones en Yucatán en 2016, afirma Elías Razur Antonio, director del Observatorio Mexicano sobre las Drogas.

Esta base se encargaría de coordinar el financiamiento y la logística de los miembros de ese cartel que entonces sostenían una sangrienta lucha en Quintana Roo contra bandas rivales, por el control del tráfico de drogas en esa entidad.

También se encargaría de establecer casas de seguridad para esconder a los sicarios de esa organización, en distintos puntos de Yucatán, como Valladolid, Progreso, Motul y Ticul.

El plan, sin embargo, abortó cuando policías locales detuvieron a un sujeto identificado como el “tesorero” del CJNG para la Península, a su esposa, a cuatro de sus guardaespaldas y a una mujer más.

Según Razur Antonio, quien tuvo acceso al expediente del caso levantado por la PGR, el “tesorero” planeaba vivir en Mérida con su familia, y tomar posesión de la base de operaciones del cartel en el estado.

Las autoridades descubrieron que esta persona ya había alquilado una amplia residencia en la colonia Montebello, de esta ciudad, donde pretendía instalarse.

Agentes de la Secretaría de Seguridad Pública detuvieron al “tesorero” y a sus acompañantes el 13 de octubre de 2016, en un retén instalado en la carretera Mérida-Campeche, cerca del Periférico de esta ciudad, dice Razur Antonio, consultado en Ciudad de México.

Las autoridades locales identificaron a los detenidos como miembros del CJNG por dos motivos: uno, los nombres de tres de ellos aparecieron en los registros del Centro de Comando, Control de Comunicaciones, Cómputo y Contacto Ciudadano, conocido (C5) del gobierno federal, como personas vinculadas a esa organización.

Dos, las placas de uno de los dos vehículos en los que trasladaban fueron captadas por cámaras de vídeo colocadas en uno de los arcos de seguridad de la carretera Mérida-Campeche, y éstas también figuraban en los registros del C5.

De acuerdo con el expediente, los detenidos viajaban en una camioneta Cadillac y en otra GMC Arcadia, que carecía de la placa trasera. En la revisión de les decomisaron cuatros armas de grueso calibre y 85 cartuchos útiles, escondidas en los tableros de las camionetas.

La detención de estas personas demuestra que Yucatán y especialmente Mérida, son sitios preferidos por los narcotraficantes que operan en Quintana Roo para vivir, esconderse y organizar bases de apoyo a su gente de ese estado, afirma Razur Antonio.

Empero, Yucatán es uno de los pocos estados del país donde no operan en forma regular las grandes bandas del crimen organizado.

“No lo han hecho, y eso hay que reconocerlo, por la eficacia de la policía local que, en general, demuestra capacidad para detectar la presencia de estos grupos y expulsarlos, aunque esto no significa”, advierte, “que el crimen organizado no pueda establecerse allí en el futuro”.

De un vistazo

Grandes bandas

Yucatán es de los pocos estados donde no operan en forma regular grandes bandas criminales. No lo han hecho, y eso hay que reconocerlo, por la eficacia de la policía local, que demuestra capacidad para detectar la presencia de estos grupos y expulsarlos, aunque esto no significa que no puedan establecerse allí en el futuro, advierte el especialista Elías Razur Antonio.

Fuente: Diario de Yucatán

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