viernes, octubre 18

Polémica por clausura

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Acuerdan tregua con la Comuna dos ambulantes

KIKIL, Tizimín.— Ambulantes dedicados a la venta de cafés y tacos de barbacoa en esta comunidad manifestaron ayer su descontento porque la Comuna les clausuró sus puestos, según dijeron, sin motivo aparente.

Hugo Suárez González y Carlos Castillo Alarcón se plantaron con carteles en la calle principal y acusaron al Ayuntamiento de violentar sus derechos, ya que, según dicen, están al día con los permisos que les otorgó el comisario José Higinio López Chan.

Durante varias horas permanecieron con sus carteles a la vista de los guiadores que transitaban por el lugar.

Según contaron, muy temprano, cuando se disponían a abrir sus puestos, se encontraron con cintas restrictivas y policías municipales les informaron que “por indicaciones de altos mandos” no se les permitiría vender.

Al respecto, la Comuna informó, en un comunicado fir-mado por David Patrón Bianchi, del área fiscal, que “las acciones son resultado de las necesidades detectadas”.

“El Ayuntamiento, con el objetivo de darle el impulso turístico e imagen a esta comisaría, en días pasados notificó e invitó a todos los propietarios de puestos ambulantes que en la actualidad ocupan los espacios a una reunión el pasado martes 22”, dice el comunicado.

Según agrega, acudió al llamado la mayoría de los ambulantes, que “con mucha disposición y respeto, tomaron acuerdos en consenso”.

Sin embargo, Suárez González y Castillo Alarcón no acudieron a la reunión pactada, “mostrando desinterés y resistencia”.

Desocupación

La Comuna agrega que entre los acuerdos está desocupar el lado derecho de la vía (Tizimín-Kikil), lugar que ocupan el campo de fútbol y la iglesia. También se acordó que se daría buena imagen a los puestos a fin de brindar un mejor servicio a los clientes y, como consecuencia, aumentar sus ventas.

El Ayuntamiento apoyaría con los servicios públicos que le competen, ya que el objeto es acondicionar los espacios para una mejor imagen y funcionamiento.

En la reunión se indicó que no se permitirían nuevos puestos ambulantes en la zona y se firmó una minuta de trabajo en la que se fijó que las autoridades acudirían a la comisaría a reubicarlos.

Como los quejosos no asistieron a la reunión, se negaron a liberar los espacios públicos y por eso se procedió a la clausura. “En ningún momento se les ha coartado el derecho de expender sus productos, siempre y cuando acaten las disposiciones. Mientras tengan una postura contraria a los intereses de la comisaría, no se les permitirá laborar”.

Toman acuerdos

La Comuna informó que ayer por la tarde Suárez González y Castillo Alarcón acudieron al Palacio y se reunieron con la secretaria municipal, Gabriela Gutiérrez Marfil, con quien acordaron que se les permitiría vender hoy sábado y mañana domingo en sus puestos, pero que el lunes serán reubicados.

En llamada telefónica, Suárez González comenta que la intención de ir al Palacio fue preguntar quiénes habían ordenado el cierre de los puestos y por qué. “Lo que hicimos es una tregua para que vayan a Kikil y vean qué es lo que se trabaja; si estamos ahí es porque el comisario nos puso en ese sitio, no nosotros lo pedimos”, externa.

“Nuestros alimentos se están echando a perder y queríamos que nos den acceso, ya el lunes discutiremos los términos, porque yo llevo vendiendo un año y mi compañero, dos”, dice Hugo.

Fuente: Diario de Yucatán

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