domingo, noviembre 29

Por pandemia, adelantan limpia de huesos en Villa de Pomuch

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La Villa de Pomuch, en el municipio de Hecelchakán, tiene en su haber un ritual ya conocido por el turismo que acude a finales de octubre, para observar cómo los pobladores limpian los huesos de sus seres queridos, luego de exhumarlos a los tres años de fallecidos.

Este año, el alcalde José Dolores Brito Pech decidió cerrar los cementerios al turismo, los días 1 y 2 de noviembre, por lo que pobladores comenzaron a adelantarse en el ritual. Desde el pasado viernes comenzaron a acudir algunas personas a realizar la limpieza de los restos óseos, cambiar las mantas y darle una “manita de gato” a las criptas.

La tradición inicia en los últimos días de octubre, para que el 31 de octubre, día de los pixanes, todo esté listo para recibir a las almas de los pequeños que ya habitan el limbo del Xibalbá, explicó Marcelino Miss Uc, líder de la Unión de Pueblos Indígenas de Campeche.

“Nuestros ancestros se preparaban para la celebración que originalmente dura 11 días, el 31 salían las almas de los niños o pixanes, me relataba mi abuelo, el 1 de noviembre salían los adultos, mientras que el 2 todos estaban disfrutando de las ofrendas y platillos que sus descendientes colocan en los altares, que también tienen una razón y un porqué muy importante en la cultura maya”, precisó.

Pandemia hizo de las suyas

Este año, por la pandemia y por decreto oficial del Estado, el aforo de los cementerios será de 50 por ciento; sin embargo, el alcalde de Pomuch aclaró que sólo deben estar presentes cinco personas haciendo las labores de limpieza, de lo contrario, podrían cambiar de decisión y clausurar las entradas al campo santo ubicado en la avenida principal de la villa, conocida ahora como la Calzada de los Muertos.

De las pocas personas que pudieron observarse, más de la mitad eran señores dedicados a esta actividad como oficio; llegaron solos, sacaron los restos de las personas por las que los habían contratado y hacían su trabajo. No reaccionaron a la presencia de algunos reporteros gráficos que buscaban las mejores tomas o de quienes observaban de cerca el procedimiento.

Tras media hora de oficio, limpiaban el zacate alrededor de los osarios, cambiaban las flores, prendían unas veladoras y dejaban todo listo.

En algún momento llegó una pareja de pobladores de edad avanzada, pero desde que levantaron la mirada y notaron la presencia de los curiosos que les iban a realizar una preguntas, rasparon la garganta como si tuvieran tos y lanzaron miradas de incomodidad; el encargado del cementerio principal, Don Pichi, dijo que no querían la presencia de nadie cerca cuando realizaran el ritual.

Don Pichi añadió que este año será común ver a más personas contratadas para la limpia, que visita de familiares debido a la pandemia y a las medidas que las autoridades estatales y municipales emitieron con anticipación.

Todo cancelado

Don Marcelino reveló que en esta ocasión no habrá Paseo de la Ánimas y mucho menos las celebraciones que acostumbran hacer cada año: “Hasta los gringos dejaron de venir, no hemos visto como en otros años las camionetas o autobuses que traen al turismo nacional e internacional a nuestras tierras para que se sorprendan o asusten”, dijo entre risas.

La limpia de huesos es considerada por el Gobierno del Estado como una tradición Patrimonio Cultural Intangible y Mixto de la Humanidad, sin embargo este título que otorga la UNESCO no lo posee este ritual, la solicitud fue ingresada luego de una sesión de cabildo en el 2017 y están a la espera de que el dictamen del organismo internacional sea aprobado.

También opinó que entienden la preocupación de las autoridades, pero consideró que sólo basta con mandar al personal suficiente para que las medidas sean respetadas por sus visitantes, pues el turismo que llega durante los últimos días de octubre le hacen bien a la villa, ya que además de la Limpia de huesos, Pomuch es conocido por ser un pueblo panadero y el famoso Pan de Pichón, tiene fama nacional.

Fuente. Jornada Maya

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