viernes, octubre 30

Reapertura de restaurantes es confusa y establecimientos aún no generan ganancias

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Con tibio arranque

Los restaurantes turísticos de Mérida todavía tienen una reactivación económica muy complicada por la confusión que generan horarios, días de servicio al público y venta de alimentos con bebidas alcohólicas con restricciones.

Para Paul Trotter, propietario de los restaurantes “La Tratto”, de Santa Lucía; “Trotter’s”, de Buenavista, y “Bryan’s”, de Montecristo, la variación de horarios es confusa para los clientes de restaurantes, hay demasiadas restricciones en días y horarios y en venta de alimentos con bebidas con alcohol, lo que genera desinformación que complica la reactivación de este sector económico.

“Es difícil que los comensales entiendan que está limitada la venta de alimentos con bebidas alcohólicas los fines de semana o entre semana”, señaló el empresario, al dar su opinión sobre cómo funcionó la primera semana en que las autoridades sanitarias permitieron la venta de bebidas alcohólicas acompañadas de alimentos los viernes, sábados y domingos hasta las seis de la tarde.

Paul Trotter dijo que está pasando lo mismo como sucedió con la “ley seca”: “Nadie la entendió y hay dudas de sus beneficios. Lo mismo sucede con el recorte de la venta de alimentos con bebidas alcohólicas porque los clientes van a los establecimientos generalmente por la noche y simplemente no pueden degustar sus alimentos con alguna bebida”.

“Tuvimos un domingo flojón, el viernes y sábado en el horario permitido de comida igual estuvo más o menos, y la cena fue muy baja”, señaló. “Antes de la pandemia los fines de semana había mayor movimiento en los restaurantes. Muchos negocios de este giro captaban el 50% de sus ingresos los fines de semana y el otro 50% entre los otros días de la semana”.

“Con estas medidas restrictivas, que entendemos son para cuidar la salud de todos, está difícil nuestra recuperación porque hay poca gente, las personas todavía tienen temor al Covid-19, los que salen se cuidan y si llegan a los restaurantes y no tienen el servicio por el cual fueron al lugar reclaman… se les explica, pero no lo aceptan de buenas a primeras”.

Paul Trotter afirmó que está comprobado que los restaurantes son los lugares donde menos riesgo de contagio hay por las estrictas medidas sanitarias que se aplican tanto al personal como en el establecimiento y a los clientes.

Tienen cupo limitado al 30% de ocupación, distancian una mesa de otra a tres metros, solo se permite cuatro personas por mesa y se aplican todos los protocolos sanitarios. Desde su punto de vista ayudaría a una mejor operación que haya horarios fijos hasta la medianoche con venta de cerveza, vino o licor, acompañado de alimentos de miércoles a domingo.

Esto, dijo, porque el estilo de vida del meridano, del yucateco, del turista, es que sale a cenar entre las 8 y 9 de la noche, después que terminan sus actividades, toman un descanso en su hogar y ya disminuyó el fuerte calor del día.

“Estamos de acuerdo con que cerremos lunes y martes, de hecho fue una propuesta de los restauranteros, pero si el gobierno quiere ayudar a este sector debe suprimir estas restricciones disparejas en horarios y extender el horario hasta la medianoche para que los clientes disfruten con calma su visita, nosotros cerremos sin prisas y los meseros obtengan mejores ingresos en propinas”, sugirió.

“Con este horario nos ayudarían pese a que ni siquiera hay la garantía de que vendrá mucha gente. Estaríamos de acuerdo que poco a poco se analice la ampliación del cupo, pero sí es necesario tener un horario fijo extendido. De hecho, nuestra licencia sanitaria permite vender alimentos con bebidas alcohólicas hasta después de la medianoche”.

Esta visión sobre las dificultades de este sector la confirmaron meseros del restaurante “Los Trompos”, de la calle 60 entre 65 y 67, quienes reportaron durante la jornada vespertina del domingo que tuvieron muy poca actividad.

Fuente: Diario de Yucatán

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