lunes, octubre 21

Recibe amenazas de muerte por disputa de terreno

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YAXCABÁ.— “No quiero que me maten, no me quiero morir así” fueron las palabras de Zoila Galdino, quien vive con miedo desde que el lote de su padre está en litigio.

La mujer acusó a la Policía Estatal Investigadora (PEI) de hostigamiento y amenazas de muerte en agravio de ella, su esposo y su padre. A éste, dijo, ya lo han secuestrado y torturado.

El problema, contó la mujer, comenzó desde que unas personas ingresaron al lote que la familia tiene en la comisaría de Tahdzibichén.

Se trata de un terreno que adquirieron desde que llegaron de Oaxaca para radicar en Yucatán, hace casi 20 años, indicó la mujer.

Zoila Galdino relató que el terreno, con una extensión de 80 por 700 metros, era ejidal, era una parcela de su padre, Felipe Galdino Ruiz, a quien después de una junta ejidal le fue entregada la posesión plena del predio.

La entrega quedó asentada en el Registro Agrario Nacional (RAN) y en la Procuraduría Agraria. De esa manera, Felipe Galdino convirtió lo que era su parcela en propiedad privada.

De repente, dijo, al terreno ingresó una mujer que dijo ser parte de Antorcha Campesina, quien comenzó a dividir y vender la parte posterior del lote.

Ante ello, se promovió un juicio que se ventila en el Juzgado Segundo Civil.

Calvario

El problema, acusó, es que llegó Juan Moreno Carrillo, quien aseguró ser uno de los compradores del terreno y con amenazas le dijo a Zoila Galdino que quería sus tierras, que aprovechando que trabaja en el IVEY (Instituto de Vivienda del Estado de Yucatán) las iba a expropiar y a ellos los iban a sacar.

“Desde entonces vivimos un calvario”, indicó la mujer. Uno de los episodios más difíciles que pasaron fue cuando dos agentes de la PEI llegaron al lote y “levantaron” a Galdino Ruiz, indígena mixe que habla y entiende muy poco el español.

Lo subieron a una camioneta Titán blanca y ahí comenzaron a darle toques, lo golpearon con las palmas de las manos en los oídos y le decían —según relató la mujer— que deje de pelear la tierra, que se vaya del estado o lo iban a matar, embolsar y tirar su cuerpo al monte.

Galdino Ruiz estuvo desaparecido 24 horas y finalmente fue remitido a los separos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), acusado de disturbio.

Tras los hechos, que ocurrieron el 9 de junio de 2018, la mujer y su papá acudieron a la Fiscalía General del Estado a interponer una denuncia, pero no les aceptaron la querella.

Les indicaron que esos casos los ve “asuntos internos” de la SSP.

Entonces acudieron a esta dependencia para interponer la queja, pero según dijo, ahí simplemente les indicaron que si tienen grabaciones o fotos se puede investigar y, si no las tienen, no están en condiciones de hacerlo.

Al verse desamparados, la familia decidió acudir a la Comisión de Derechos Humanos (Codhey) y se abrieron cuatro carpetas de investigación: 175/2018, la 302, que se convirtió en 281/2019; la 596/2019 y la 248/2019.

A ninguna ha respondido la parte jurídica de la SSP.

Los hostigan

Desde entonces, sostuvo la mujer, tanto agentes operativos de la SSP como personal de la PEI hostigan de forma constante a la familia.

Por ello, la familia decidió poner una reja al terreno para que nadie ingrese.

El domingo 18 pasado de nueva cuenta se dio lo que la mujer consideró un abuso de autoridad de la SSP.

Esto quedó grabado en unos vídeos, en los cuales se observa que la unidad 6224 llega a la casa a las 13:36 del día; un oficial baja del vehículo, abre la reja y la unidad ingresa al terreno en litigio civil.

El esposo de Zoila Galdino salió a ese espacio del terreno y —dijo— preguntó a los policías con qué autoridad ingresan a la propiedad privaba sin mostrar ninguna orden, pero ellos, lejos de dialogar, arremetieron contra el hombre y trataron de detenerlo, pero éste logró librarse de los agentes y se metió a la casa.

Seis minutos después llegaron al lugar otros agentes a bordo de la unidad 6484, quienes hicieron lo mismo, abrieron la reja, entraron al predio y se fueron al fondo del terreno, donde incluso los “invasores” ya están construyendo unas casas.

Minutos después las unidades regresaron a la entrada del predio y uno de ellos bajó, cerró las rejas y tomó fotografías con las unidades adentro del terreno.

Luego que salieron las camionetas, Lázaro, esposo de la mujer que relató los hechos, salió a cerrar de nuevo la reja, pero los agentes bajaron de sus unidades y de nueva cuenta trataron de someterlo para detenerlo, pero de nuevo fallaron.

Más tarde llegaron al lugar varias camionetas de la Policía Estatal Investigadora, cuyos agentes, fuertemente armados, rodearon la vivienda de la familia Galdino y los comenzaron a amenazar de muerte.

“No quiero morir así”

“Nos decían que si no nos vamos, nos van a sembrar droga o nos van a matar; yo no quiero que me maten, no me quiero morir así”, dijo la mujer con visible miedo, tanto que la garganta se le cerró, la voz se le quebró y comenzó a llorar.

La mujer y su familia afirmaron tener mucho miedo y responsabilizaron a la SSP de lo que les pueda pasar, pues dijeron, son capaces de hacer cualquier cosa para sacarnos de aquí.

“No es justo, mi papá ha trabajado mucho por darnos este terreno, no es justo lo que nos están haciendo”, expresó la mujer.

 

Fuente: Diario de Yucatán

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