Reducir consumo de energía, la clave

0
18

Es la solución que la humanidad necesita para aminorar el impacto al planeta que la generación de energía representa, NO las energías renovables: Dr. Edgar Ocampo Téllez / Vivimos en una sociedad “energívora”

CAMPECHE, Cam., 18 de noviembre.- La reducción del alto consumo de energía que hace la humanidad es la alternativa viable para aminorar el impacto que ocasiona al planeta energívoro en que vivimos y las consecuencias ambientales y económicas que ello conlleva, planteó el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Edgar Ocampo Téllez, al calificar de falso el argumento político de que las energías renovables o limpias son la instancia para mitigar todo lo hecho por los combustibles fósiles, el carbón o la energía nuclear.

Ante estudiantes de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), expuso el panorama crítico en que se encuentra el mundo y México ante la alta demanda de energía que es necesario producir para sostener nuestro estilo de vida y el escenario catastrófico que se puede generar para las futuras generaciones en caso de que no se pueda atender la creciente demanda de energéticos.

Para el investigador es algo que pareciera tan sencillo, pero es de conciencia entre los habitantes dejar de ser altos consumidores de energía. Irónico, expuso que lo ideal sería utilizar la bicicleta; sin embargo, reconoce riesgos para la integridad física de quienes usan este tipo de vehículos y todo lo que representa para la economía de la industria automotriz.

Incluso en la producción agrícola, la idea es contar con mayor utilización de mano de obra, pero sobre todo dejar de usar tractores y demás maquinaria que usan combustibles fósiles. Este planteamiento puede concebirse como una idea retrógrada, pero es la más sana en términos ecológicos y además respondería a una exigencia que se tiene en las comunidades rurales, que es la urgencia de generar fuentes de empleo.

Ante los interrogantes de los alumnos, reconoció que se hacen propuestas de políticas públicas para las autoridades encaminadas a frenar el deterioro ecológico y promover el uso responsable de los combustibles, pero es necesario que la ciudadanía comprenda la importancia de reducir el uso de energéticos, como una forma correcta para minimizar la afectación hecha al planeta.

Subrayó que mientras los habitantes no tengan ese cambio de mentalidad, seguirán con la idea de que no es necesario hacer cambios en cuanto al uso y consumo de los energéticos y continuará la dependencia de éstos.

La situación mundial

El consumo de energía que hace la humanidad se concentra en el carbón, petróleo y gas. La madera, agrega, “se utiliza de manera tradicional en las casas humildes de las áreas rurales de países como la India, Birmania y México, así como América Latina.

“El panorama a nivel mundial es escalofriante, las (energías) renovables no representan nada a pesar de que ustedes vean en la prensa de que las renovables van teniendo avances muy importantes”, advierte.

En el 2012, en la generación del 40 por ciento de la demanda de energía eléctrica se empleaba carbón y “para el 2017 casi sigue consumiendo ese mismo 40 por ciento a nivel mundial.

“Los países que más consumen electricidad son China, Estados Unidos, Rusia, Japón. México también es un gran consumidor”.

Lo interesante, resaltó, es que parte de la generación eléctrica en China se hace con centrales de carbón, de carbón mineral, “ese carbón que sacó a la humanidad de la época medieval e hizo la preindustrial se sigue utilizando en China para generar electricidad. Asimismo en la India y en Estados Unidos”.

Japón, subraya, “es un uno de los países más desarrollados tecnológicamente; a nivel planetario sigue generando 270 terawatts hora anuales con centrales de carbón”, dijo al tiempo que mostró un mapa de las localizaciones de las centrales eléctricas de carbón que se están construyendo en este momento en Japón.

“Se están construyendo alrededor de 36 centrales eléctricas; van a ser de carbón; cuando un país invierte en una central eléctrica lo está pensando para 50 años o 40 años; es decir Japón está apostando por el carbón, no por las energías renovables.

Además, expuso que Alemania, otro país emblemático “que ha hecho grandes inversiones en fuentes renovables, sigue generando 240 terawatts hora con centrales de carbón”, e incluso califica que “los alemanes no tienen vergüenza de demoler sitios catalogados como históricos como iglesias, cuando se trata de ampliar una mina de carbón a cielo abierto, que está en el corazón de Alemania; es una mina que mide 50 kilómetros cuadrados, es un boquete que los alemanes le están abriendo al planeta en el corazón de Alemania”.

El expositor argumentó que “cuando los representantes del clima de Alemania asisten a las reuniones globales para defender el tema, me parece que van con una postura hipócrita totalmente, porque ellos siguen consumiendo carbón y está muy claro que las fuentes renovables en Alemania fracasaron.

“Los alemanes renunciaron a las energías limpias; se dedicaron a conservar las centrales de carbón y las renovables no cumplieron la cuota que pensaron que iban a tener”, apuntó.

Una población energívora

“Algo que nos tiene anclados es el gran consumo de energía planetario y eso incluye a México”, advierte.

De nuevo se dirige a los estudiantes y les manifiesta: “ustedes son parte de esta historia, no son ajenos a esto, ya que desde que prendamos al apagador de nuestro cuarto o tomamos un automóvil, estamos teniendo un comportamiento de consumo de energía que empuja este incremento brutal”.

Destacó que con el consumo de combustibles fósiles, la humanidad también comienza a crecer de manera exponencial, lo que “agrava la situación de consumo per cápita de energía”.

Ocampo Téllez ejemplificó: “cuando era niño, jugaba con palitos, piedritas, corcholatas y todo eso. Hoy un niño de cuatro años tiene un smart phone, una pantalla plana en su cuarto y un aire acondicionado. El niño de hoy es 10 veces más energívoro que yo cuando era joven”.

Por ello, reiteró que la especie humana incrementó de manera exponencial el consumo de energía y, agregó a los presentes, que esto “agrava la situación del consumo de energía en México”, y mediante graficas ilustró que antes se vivía en viviendas de este tipo y se mejoraron las condiciones de vida.

Aunque ahora hay viviendas que consumen 30 kilowatts por hora al día y no significa que “todo mundo tiene una casa así, aunque les apuesto que todo mundo aspira a una casa así”.

Tras mostrar otra ilustración en donde se representa el consumo de madera, luego carbón, petróleo, gas, nuclear, hidráulica y renovables, enfatizó: “Lo que quiero dejar en claro en esta gráfica es que en cada transición energética un nuevo tipo de energía no sustituye a la anterior”.

Explicó que se tiene “la costumbre de decir cuando la humanidad usaba la vela, la dejó y cambió por el carbón, cuando la humanidad usaba el carbón, la dejó y pero esta afirmación no es la correcta”.

Aseguró que “la forma correcta de decir cuando la humanidad usaba la vela y agregó carbón, cuando la humanidad utilizaba madera, carbón, agregó petróleo. Cada nuevo tipo de energía sólo se agrega y se suma para satisfacer las crecientes necesidades de la población.

Ante ello aseveró que “el eslogan los vendedores de las fuentes renovables es que van a sustituir a los combustibles fósiles, lo cual es falso, ya que no van a poder sustituir a los combustibles fósiles porque eso va en contra del comportamiento del ser humano en los últimos 200 años del consumo de energía”.

Incluso advirtió que “algo que agrava la situación es que la densidad energética de cada nuevo tipo de energía” es superior a la anterior.

“La madera tiene una densidad energética de un kilo y puede entregar cuatro kilowatts hora al día; el carbón la duplica, el petróleo también aumenta esta densidad, pero el caso de las renovables la densidad energética se desploma”, por lo que enfatizó que “la energía limpia es baja y no va a alcanzar para sustituir el consumo mundial de la humanidad que este momento tiene”.

Fuente: PorEsto

Comments are closed.