miércoles, marzo 3

Regulación del comercio informal, un reto para el municipio

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Representantes del sector empresarial afirmaron que el principal reto que tiene el municipio respecto al tema de ambulantaje en el Centro Histórico y zonas aledañas a los mercados Lucas de Gálvez y San Benito es la regularización.

Advirtieron que la instalación de los puestos fijos y semifijos continúa siendo un tema a resolver, ya que se han detectado zonas de riesgo, como el parque “Eulogio Rosado”, donde convergen sitios de venta que usan tanques de gas y trabajan sin medidas de seguridad e higiene, lo que puede ocasionar una tragedia.

Otro problema es la instalación de puestos en las banquetas, ya que representa un grave peligro para los peatones, los cuales se ven obligados a caminar por la calle, exponiéndose a ser atropellados o golpeados por los automovilistas.

A pesar de que las autoridades municipales aseguran que desde hace un tiempo no se expiden permisos de uso de suelo para ambulantes, se observa que en casi todas las calles del Centro Histórico persiste el problema.

El sector empresarial aseguró que, además, los puestos no son regulados ni vigilados por personal de Protección Civil municipal o estatal, ni mucho menos por Servicios de Salud de Yucatán (SSY), en cuanto a temas de salubridad, higiene y contaminación.

Cabe señalar que desde el inicio de la actual administración se planteó un proyecto para trasladar a los vendedores ambulantes al mercado San Benito, pero a la fecha continúa en etapa de negociación con los representantes de las asociaciones y agrupaciones de mercados.

Al respecto, el presidente local de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur), Michel Salum Francis, mencionó que a pesar de las reuniones con directores municipales, “la realidad es que el problema continúa”.

“Para regularizar la situación se requiere de voluntad política. He estado en contacto directo con el Alcalde y él giró instrucciones para que eso se atienda; lo que me preocupa más es el Eulogio Rosado, que no tiene seguridad y la gente vende ahí fritangas, y el día que se incendie un carrito o explote un tanque será una desgracia”, advirtió.

 

Subrayó que es urgente que las autoridades exijan que cumplan con los requisitos mínimos de seguridad para evitar accidentes y enfermedades infecciosas que al final le cuestan al Gobierno del Estado, pues los enfermos acuden a clínicas y hospitales públicos para ser atendidos.

Consideró que ante la falta de mano de obra en las empresas, la contratación de los vendedores informales sería una opción, ya que se les brindaría estabilidad económica, Seguro Social y demás prestaciones que mejorarían su calidad de vida.

“No hay pretexto para que los ambulantes trabajen ahí sin condición digna; están expuestos al sol. Hoy más que nunca los empresarios requerimos personal y ésa es una buena oportunidad para laborar en empresas serias y sólidas que les garanticen vivienda, seguridad social y hasta una pensión”, subrayó.

El empresariado yucateco, dijo, no quiere afectar a las familias que necesitan trabajar para mantenerse; sin embargo, hay formas y opciones y pueden ser más benéficas para todos.

Recordó que el comercio organizado sugirió a las autoridades que la reorganización del mercado San Benito sea con base en el funcionamiento de una tienda departamental, es decir, que sea dividido por sectores de venta.

Agregó que hay varios factores que se deben analizar, pues el vendedor ambulante nunca mejorará de puesto laboral, la derrama económica que se genera se va del Estado y el cliente no tiene garantía del producto que adquiere.

Piden locales abandonados

“En los locales de los mercados periféricos de la ciudad hay espacio para colocar a todos los vendedores ambulantes, aunque hemos solicitado que nos otorguen los lugares, las autoridades municipales no quieren movernos y no sé por qué razón”, aseguró el presidente de la Asociación “Benito Juárez García” de los mercados periféricos, tianguistas y locatarios, Jorge Ojeda Estrada.

Indicó que acompañados de algunos agremiados han recorrido los mercados de Santa Ana, San Sebastián y Chembech, entre otros, donde se percataron de que hay muchos locales que se encuentran en total abandono y desde hace algún tiempo permanecen cerrados, por lo que sirven de refugio de indigentes.

Dijo que desde hace un tiempo se reunieron para platicar con el director municipal de Mercados, Álvaro Gil Sandoval, para exponerle su petición, pero hasta el momento no les resuelven si serán reacomodados.

“Ignoro por qué prefieren tener los locales abandonados, pues se vuelven basureros, son utilizados como baños y nido de ratones; no entiendo esa parte de las autoridades; los ambulantes son como 350 y pagan entre cinco y 10 pesos para colocarse en un sitio, y aunque con un local pagarían como 800 mensuales, ahí tendrían luz, agua y espacio cómodo”, destacó.

Indicó que si se contabilizaran los lugares abandonados, los ambulantes desaparecerían de las calles, ya que tendrían un espacio adecuado para sus ventas, con ello se acabaría el añejo problema.

Ojeda Estrada recalcó que prefiere reacomodar a los agremiados en lugares dignos, bajo sombra, sin que tengan afectaciones por lluvia, así como que cumplan un horario fijo para abrir y cerrar su comercio a diario.

“Ya visité todos los mercados y sí hay los lugares suficientes para acomodar a los ambulantes, por eso continúo con la petición al Alcalde y al Director de Mercados para que nos escuchen; al menos en el Lucas de Gálvez hay como 40 espacios abandonados, y creo que se puede empezar por una parte”, apuntó.

 

Fuente: Novedades Yucatán

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