domingo, julio 5

Roger Federer olvida los desplantes

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CIUDAD DE MÉXICO.-Roger Federer pasó de ser un tenista adolescente con arranques de frustración, al estilo de John McEnroe, a un cerebral y calculador jugador como Bjorn Borg. La transformación del suizo formaría, con el paso del tiempo, al mejor tenista de la historia. Ahora vuelve a reclamar el lugar que le corresponde y desde ayer es oficialmente número uno.

 

 

Federer tenía apenas 15 años cuando ya mostraba los alcances que tendría. Mientras se entrenaba en el Centro Nacional de Tenis de Suiza, tenía  que redactar cuáles eran sus metas deportivas: “quiero vencer a los diez mejores tenistas y convertirme en el número uno del mundo”, escribió, mientras que el resto de sus compañeros se conformaba con alcanzar el profesionalismo y clasificarse entre los 100 mejores.

Pero el camino no fue fácil. Los desplantes como romper raquetas o tener conductas antideportivas, que le costaron ser expulsado de varios encuentros eran una constante del joven de entonces 17 años. Esa situación encendió el foco de alarma entre sus padres, quienes encontraron una solución al llevarlo a tomar terapias con un sicólogo deportivo. El cambio fue radical y entonces llegó la mejor versión al ganar el Wimbledon juvenil.

A pesar de que sus movimientos en la cancha son dignos de compararse con un bailarín consagrado, lo cierto es que Roger no era muy aficionado de esta actividad y en las fiestas a las que acudía prefería apartarse del resto. Lo que nunca ha ocultado es su gusto por los conciertos de rock en especial de  Lenny Kravitz.

Me gustaría aprender a tocar la guitarra, pero no hay mucho tiempo”, expresó ya como figura.

Una de las razones por las que sigue como el mejor del mundo a pesar de tener 36 años, una edad en la que muchos optan por el retiro, es porque dice amar a este deporte, el cual es capaz de provocarle todo tipo de emociones. Se le ha visto llorar en la cancha en derrotas, pero sobre todo en las grandes victorias.

Soy simplemente un tipo que deja que las lágrimas fluyan”, ha mencionado. Aunque agrega que también en esos momentos le llega el recuerdo de un entrenador que en alguna ocasión le vaticinó que fracasaría como tenista.

Muchos entrenadores coinciden en que Roger Federer tiene el físico ideal para poder practicar cualquier deporte. Esto se debe en gran parte al estricto regimen de alimentación que lleva, en el cual no hay lugar para los excesos.

Roger Federer reclamó el lugar que le corresponde y su historia parece no tener final.

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