martes, agosto 20

Santa Lucía, proyecto de seguridad nacional

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Santa Lucía, proyecto de seguridad nacional

Por Jorge Fernández Menéndez

La declaración del presidente López Obrador, este lunes, de que concluirá hasta 2022 el tren México-Toluca, tendría relación con adecuaciones de esa obra para establecer mecanismos de comunicación entre las tres terminales aéreas

Esta semana hubo una reunión formal en Palacio Nacional del presidente López Obrador con todos los involucrados en la construcción del aeropuerto de Santa Lucía. Obviamente, no hay la menor intención presidencial de dar marcha atrás en ese proyecto, al contrario, a pesar de muchas versiones encontradas, lo cierto es que lo que el Presidente ordenó es que la construcción formal del nuevo aeropuerto comience el mes próximo.

Se puede argumentar que existen distintos amparos que impiden el inicio de esa obra. Para sortearlos, se declarará esa obra como de interés para la seguridad nacional, lo que incluso permitiría no divulgar sus costos. Estos serán de todas formas abiertos, pero la fórmula legal permite sortear los amparos y comenzar la construcción.

El proyecto ha tenido distintos ajustes con el paso de los meses. Quizás lo más importante es que la base militar se quedará, con la mayoría de sus estructuras, en Santa Lucía. Lo que habrá es una reubicación de muchas áreas, comenzando por las unidades habitacionales, que también permanecerán en el área. Es más, una de las primeras obras a realizar en torno al nuevo aeropuerto es la construcción de las nuevas unidades habitacionales, de forma tal que cuando deban ser desalojadas y derruidas las actuales, ya estén listas las nuevas para alojar a sus habitantes.

Prácticamente todas las demás instalaciones serán reacomodadas dentro de la misma base, salvo algunas que podrían instalarse en Querétaro. Como también estaba contemplado en Texcoco, la Fuerza Aérea tendrá hangares y una pista de uso exclusivo en el marco del nuevo aeropuerto y allí se conservarán sus equipos. En ámbitos militares, se asegura que, más allá de que se construirá un nuevo aeropuerto, la Defensa también tendrá una base aérea y militar más moderna y funcional.

Existe la convicción de que las obras se concluirán en tiempo y forma y sin sobrepasar el presupuesto que se le ha asignado. Pero hay que recordar un punto: todo el capítulo aeronáutico en sí: las rutas de aproximación, orientación de pistas, etcétera, en definitiva, todo lo que se debe construir desde el aire (así se construyen los aeropuertos, desde el cielo hacia la tierra) debe ser definido por las empresas francesas encargadas del mismo con las autorizaciones de la SCT e instituciones aéreas federales. Se asegura que, aunque no se haya hecho pública, esa información ya está en manos del gobierno federal y por eso mismo se puede iniciar la construcción del nuevo aeropuerto, al mismo tiempo que se avanzará en la ampliación y modernización de los de la Ciudad de México y de Toluca. Incluso la declaración del presidente López Obrador, este lunes, de que concluirá hasta 2022 el tren México-Toluca, tendría relación con adecuaciones de esa obra para establecer mecanismos de comunicación entre las tres terminales aéreas.

¿La de Santa Lucía es una opción mejor que haber terminado Texcoco? En lo personal, estoy convencido de que no, de que Texcoco era y es mejor opción. Pero en el gobierno federal argumentan, más allá de discursos y alegatos contra la corrupción, bastante poco sólidos, que en realidad el mayor problema que los llevó a cancelar Texcoco es el tipo de desarrollo regional que hubiera provocado (lo que empresarios como Carlos Slim lo veían como el mayor beneficio del proyecto), que aumentaría la presión sobre la megalópolis. Con el sistema de tres aeropuertos, aseguran, ese desarrollo se distribuirá en distintas zonas con beneficios para todas ellas. Me quedan dudas al respecto.

Habrá que darle, a las autoridades, el beneficio de la duda, aunque hay que insistir en que la confianza y la credibilidad de los inversionistas no pasa ni por Texcoco ni por Santa Lucía: gira en torno a la energía, sobre todo el gas, pero también el petróleo, la controvertida decisión de construir Dos Bocas, el impulso, hoy abandonado, a la energía eólica y otras renovables. Es ahí donde el mercado, y los inversionistas, están esperando respuestas.

GOBERNADORES

El yucateco Mauricio Vila y el sinaloense Quirino Ordaz siguen siendo los dos gobernadores mejor aprobados por la ciudadanía mes con mes, en la encuesta que le da seguimiento a esa medición, ambos con tasas cercanas al 60 por ciento. Los demás, salvo algunas honrosas excepciones, están por debajo del 30 por ciento. Sinaloa ha sido el estado con mayor crecimiento económico, según el Inegi, seguido de Yucatán. Si se impulsa el crecimiento, se gana confianza y credibilidad y también con esa base se puede operar sobre la seguridad. Así lo están haciendo esos gobernadores y así se deben leer los resultados que, mes con mes, confirman una tendencia.

Fuente: Excelsior.

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