lunes, junio 14

Se cumple un año de las inundaciones causadas por “Cristóbal” en Yucatán

0
205

Apenas era el día 1 de la temporada de huracanes en el Atlántico y Yucatán ya resentía lluvias torrenciales. Así fueron seis días seguidos de fuertes precipitaciones, del 1 al 6 de junio de 2020. Ese fue el paso de la tormenta tropical “Cristóbal” por la Península de Yucatán, que sin llegar al grado de huracán como “Gilberto” o “Isidoro” dejó más lluvias que sus antecesores.

“Amanda” se convirtió en “Cristóbal”
“Cristóbal” fue un fenómeno inusual de principio a fin. Tuvo su origen en el Pacífico, donde se consolidó como la tormenta tropical “Amanda”. Después al adentrarse al continente por Centroamérica, sus remantes cobraron fuerza en las aguas cálidas del Golfo de México, donde recobró su categoría. Al estar ya en el Atlántico recibió el nombre masculino que le correspondía en la lista: “Cristóbal”, según explicó entonces el meteorólogo Juan Antonio Palma Solís.

La tormenta se mantuvo casi estática frente a la Península durante un par de días con un comportamiento errático. “Tres son los factores que influyeron en la trayectoria errática de ‘Cristóbal’. Por una vaguada que lo encajonó en la zona sur del sureste del Golfo de México… Además, su amplio manto nuboso le impidió entrar en conexión con otras corrientes del aire marítimo tropical del Caribe, que lo atraían, y por una zona de interconvergencia tropical que lo jalaba al sur del Pacífico”, explicó por su parte Juan Vázquez Montalvo.

“Todas las locuras que hizo esta tormenta tropical terminaron por destantear a los mismos expertos del Centro Nacional de Huracanes. El ciclón abandonó la Península antes de los previsto, y en un punto, cercano a Chuburná Puerto, donde no se esperaba. Hizo lo que quiso”, explicó el académico.

Inundaciones de Cristóbal

Fue el viernes 5 de junio cuando el meteoro cruzó sobre Yucatán y salió al Golfo de México. Una noche antes el gobernador Mauricio Vila anunció la alerta naranja para el Estado. También informó de los daños ya causados por las torrenciales lluvias en municipios del Sur del Estado.

Desde el día 3 el ciclón había tocado tierra en territorio campechano, cerca de Atasta. Durante su avance primero perdió intensidad y se volvió depresión para luego fortalecerse nuevamente y atravesar tierras yucatecas como tormenta.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó, el viernes 5 de junio, que en algunas localidades como Canakom, en Yaxcabá, “se presentan inundaciones de hasta 1.40 metros (de altura), afectando aproximadamente a 30 familias”.

El mismo viernes 5 de junio la Conagua dijo que en los puertos yucatecos de Celestún, Sisal y Progreso “se presentan anegaciones ante la elevación del nivel medio del mar y la inexistencia de drenajes”.

En Mérida se registraron inundaciones en estacionamientos de centros comerciales del norte de la ciudad, así como en escuelas y algunos fraccionamientos. En uno de ellos una familia fue rescatada por elementos del Ejército. El “paso deprimido” también se llenó de agua.

En un balance preliminar de los daños causados por el meteoro en la entidad, el gobernador Mauricio Vila Dosal informó el 10 de junio que las pérdidas fueron de alrededor de 4,000 millones de pesos, con 95,000 hectáreas de diferentes cultivos siniestrados y 8,300 viviendas afectadas. El 85% de las siembras en todo el Estado se perdió y además de carreteras dañadas por un monto de 520 millones de pesos.

La tormenta tropical “Cristóbal” dejó las peores lluvias y encharcamientos de la historia en Yucatán, hasta ese momento. “Tuvieron intensidad de torrenciales, arriba de 70 litros por metro cuadrado, y duraron muchos días, causando en gran parte de la Península de Yucatán severas inundaciones no vistas en muchos años”, explicó Vázquez Montalvo. “Fueron más intensas que las que causaron los huracanes “Isidoro” en el año 2002 en las zonas centro, norte, noreste y sur del Estado y ‘Gilberto’ en 1988”, añadió.

Además, causó una elevación del manto freático de 4 metros causando inundaciones de hondonadas y estacionamientos y pasos subterráneos. Ese fue el comienza de una intensa temporada de huracanes que con “Gamma”, “Delta” y “Zeta”, en octubre, subió a límites no vistos de hasta 5.20 metros el nivel freático y propició un rebosamiento jamás imaginado para toda la zona noroeste, norte y noreste del Estado.

Para este año se espera que la temporada de huracanes del Atlántico sea más agitada de lo normal, pero es improbable que alcance la magnitud récord de 2020, anunció la agencia meteorológica de EE.UU.

Por lo pronto, a partir el próximo sábado 12 y hasta el próximo miércoles 16 de junio se espera en Yucatán un periodo de lluvia fuerte a muy fuerte con actividad eléctrica y rachas de viento que podrían superar los 60 kilómetros por hora. Protección Civil de Yucatán emitió un aviso al respecto y recomienda tomar precauciones ante el temporal de lluvias que se avecina.

Fuente: Diario de Yucatán

Leave a reply