lunes, octubre 26

Se cumplen 18 años del devastador paso del huracán ‘Isidoro’ por Yucatán

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La tarde del 22 de septiembre del 2002 quedó grabada en la memoria colectiva de Yucatán, pues fue el día que el huracán Isidoro tocó tierra. El ciclón, que hasta el momento es el último huracán en golpear al estado, causó cuantiosos daños durante su paso, por eso es recordado como uno de los más destructivos que ha azotado la península

Isidoro ingresó a Yucatán como huracán categoría 3. Sus primeros efectos se percibieron en El Cuyo, Tizimín, avanzando a una velocidad de 11 kilómetros por hora. Sus fuertes vientos alcanzaron rachas de entre 185 y 225 km/h.

Se estima que el paso de Isidoro dejó poco más de 500 mil damnificados en el estado. Sus efectos causaron estragos durante 36 horas en territorio yucateco.

De acuerdo a un informe publicado por el Gobierno del Estado, fueron evacuadas 68 mil personas de la costa yucateca, ante el peligro que representaba el meteoro. Este fue el operativo de movilización poblacional más grande en la historia del estado: 34 mil 400 se pusieron en resguardo y 33 mil 900 se evacuaron.

De igual forma, fueron habilitados 861 albergues y refugios temporales a lo largo de todo el territorio yucateco. En estos, se dio asilo a 7 mil 700 personas que habían perdido su vivienda.

Entre los damnificados a causa de Isidoro, se entregaron un 1 millón 153 mil despensas. De estas, el gobierno del Estado distribuyó 653 mil y diferentes organizaciones sociales 500 mil 100.

En cuanto a las repercusiones económicas, se estimaron pérdidas por más de 5 mil millones de pesos, de los cuales mil 670 correspondieron al sector agropecuario, 3 mil 143 al sector industrial y comercial y 400 al sector eléctrico.

Otro sector que fue castigado por el meteoro fue la educación, pues se dañaron mil 500 edicios educativos, lo que obligó la suspensión de las clases del nivel básico, medio y medio superior, por lo menos durante tres días.

Las clases se reanudaron con prontitud en casi todos los planteles, pero la inactividad se prolongó por dos semanas sólo en el 5 por ciento de las mil 419 escuelas de educación básica afectadas, en algunos casos porque sufrieron daños muy 25 severos o por la suspensión de servicios básicos, y en otros, porque fueron utilizadas como albergues.

Como resultado de estos daños, el entonces gobernador de Yucatán, Patricio Patrón Laviada declaró estado de emergencia en la entidad. Al día siguiente, arribó a tierras yucatecas el expresidente Vicente Fox Quesada para realizar un recorrido por las zonas más afectadas.

Fuente: Por Esto

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