domingo, mayo 9

Se salvó de milagro

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Conductor de triciclo se lanza entre la maleza para salvar su vida, al ver que un automóvil se salió del Periférico y se le iba encima / Su vehículo quedó despedazado / El responsable estaba ebrio, transitaba con exceso de velocidad y se durmió al volante

El señor José Luis Collí Abán, de 54 años de edad, vecino de la colonia Bugambilias, ayer miércoles por la mañana estuvo a punto de perder la vida: se disponía a cruzar el Anillo Periférico con su triciclo, cuando se percató que un automóvil se salió de la carretera, pero reaccionó rápido y alcanzó a hacerse a un lado, aunque su vehículos no tuvo la misma suerte y acabó despedazado.

Se trataba de un Chevrolet Aveo, gris, placas YWE-611-A, conducido por el arroyo interior de la vía rápida por Carlos Oswaldo Ramírez Poot, de 20 años de edad, con domicilio en Francisco de Montejo, quien tenía aliento alcohólico y transitaba con exceso de velocidad.

Alrededor de las 9 de la mañana de ayer, cuando se encontraba a la altura del kilómetro 36+500 dormitó al volante, el auto se fue hacia la izquierda, se salió parcialmente de la carretera y colisionó a un triciclo de carga.

Entonces el beodo guiador maniobró, retornó a la superficie de rodamiento y se detuvo alrededor de 150 metros más adelante.

A un lado del triciclo se encontraba el señor Collí Abán, quien manifestó que cuando vio que el auto se le iba encima corrió y alcanzó a hacerse a un lado, lanzándose entre la maleza, pero el coche impactó brutalmente el triciclo, le aplastó la caja y le desprendió el cuadro con todo y la llanta trasera, quedando literalmente hecho pedazos su vehículo.

Por suerte y gracias a sus rápidos reflejos, el señor Collí Abán vivió para contarlo, pues no lo pensó dos veces al ver que se lo llevaría de corbata el ebrio automovilista, por lo que se lanzó a un lado para salvarse de una muerte segura.

En el sitio se encontraba el oficial Alfonso Canto Canto, perito de tránsito terrestre de la Secretaría de Seguridad Pública, quien estaba tomando nota y realizando las mediciones respectivas para la integración del informe, mientras tanto Carlos Oswaldo fue trasladado a bordo de un carro-patrulla al edificio de la corporación.

En el lugar también se encontraba el progenitor del responsable del accidente, quien le ofreció al dueño del triciclo pagarle el vehículo para que el problema de tránsito se resolviera en el lugar del percance.

Sin embargo, el representante del seguro necesitaba una identificación para cubrir los gastos, pero el señor Collí Abán carecía de ésta y la situación se complicó, inicialmente quería 5 mil pesos, pero se conformó con 2 mil y al parecer el papá de Carlos Oswaldo le pagaría en efectivo para resolver el problema.

Fuente:PorEsto

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