miércoles, febrero 19

“Te puede matar más el diagnóstico que el pronóstico”: ‘Male’ Ramos

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QRoo, número ocho con las mejores acciones de detección en México

El 7 de noviembre de 2015, María Elena, de 44 años, recibió la noticia de que padecía cáncer de mama. “Te puede matar más el diagnóstico que el pronóstico”, recuerda hoy a casi cuatro años de aquel día que marcó su vida para siempre. Ella es una sobreviviente de esta enfermedad que cada año suma más víctimas. El año pasado, 21 mujeres perdieron la batalla.

Tan solo en 2018, se registraron en el estado 135 casos nuevos, y en lo que va de 2019 ya suman 73, más de la tercera parte en Chetumal.

María Elena Ramos Tescum, trabajadora del Congreso del estado y mamá de dos jóvenes, recuerda que había ido a realizarse su mastografía 11 meses antes, pero ese año había sido diferente, se practicó un ultrasonido en la Unidad de Especialidades Médicas Dedicada a la Detección y Diagnóstico de Cáncer (UNEME-DEDICAM) en Chetumal, cuyo personal le solicitó regresar para un estudio más completo.

Male, como es conocida, relata que al ir de nuevo a la UNEME le practicaron una mamografía y un ultrasonido y fue dirigida al área de trabajo social, en donde le informaron el hallazgo médico. Aunque reconoce el trato y amabilidad del personal del UNEME, determinó viajar a Mérida para continuar con los procedimientos médicos.

“Me hicieron el estudio el 23 de octubre, me hablaron el 28 de octubre, desde el momento en que te dicen que tienes un riesgo ya no duermes, ya no comes, ya no disfrutas, te puede matar más el diagnóstico que el pronóstico porque pensamos que cuando nos diagnostican con cáncer estamos condenados a morir y no siempre es así”, relata.

María Elena es una mujer de fé y tuvo la fortuna de haber estado rodeada del apoyo de familiares y amigos una vez que fue diagnosticada de cáncer de mama los primeros días de noviembre de 2015 en una clínica particular de Mérida, debido a que el servicio público está saturado.

Con la posibilidad económica y el acceso a un seguro de gastos médicos que había adquirido previamente, su familia pudo contactar a uno de los mejores cirujanos oncólogos de Yucatán, quien solo una semana después del diagnóstico le operó. Reconoce que la atención inmediata con la que pudo contar fue vital para su recuperación.

Mala recuerda que en diciembre inició la primer quimioterapia y comenzó a perder el cabello, y sus hijos e incluso los amigos de sus hijos se raparon la cabeza en solidaridad.

“Esa parte fue muy difícil, mi familia se rasuró la cabeza para apoyarme, fue magnífico, luego vino la radioterapia con un acelerador lineal que también es complicado y ahora tengo un tratamiento hormonal, tengo consultas periódicas cada cuatro meses”, dice.

Hoy Malena tiene la claridad de que necesitaba vivir esa experiencia para fortalecerse como persona y en la actualidad coordina un grupo de ayuda y apoyo a otras mujeres que padecen cáncer.

“Fue muy difícil, pero me cambió muchísimo, crecí como persona, tengo un grupo de ayuda, tuve que hacer cambios en mi vida que pensé que no podía, desde alejarme de personas tóxicas”, narra.

Además destaca el apoyo psicológico que tuvo con una oncóloga psicóloga que le ayudó a hacer más llevadero el padecimiento.

Male reconoce que hay muchas mujeres menos afortunadas, y justamente asesoró a un grupo de ellas para solicitar al presidente Andrés Manuel López Obrador que los ciclos de quimioterapia para las personas que los reciben en Campeche no sean interrumpidos por falta de tratamiento.

“El cáncer no es una diarrea, no es una tos, no es sencillo y debes tomar las quimios conforme al protocolo, ayudamos a mujeres que no tienen las mismas ventajas que bendito Dios tuve”, dice.

Su recomendación en calidad de sobreviviente es insistir en la prevención y detección temprana, pues si se detecta a tiempo es curable y en la medida de lo posible adquirir un seguro de gastos médicos.

El sector salud hace un llamado a que a partir de los 25 años de edad las mujeres acudan a sus centros de salud a realizarse sus revisiones de mama y a partir de los 39 años deben realizarse la mastografía.

Datos en Quintana Roo

La Secretaría de Salud informó que Quintana Roo está en el lugar número 28 a nivel nacional con el menor número de fallecimientos por esta enfermedad, aunque también ocupa el sexto lugar en todo el país en el índice de muertes de mujeres por cáncer de mama, pues en 2018, 21 mujeres fallecieron a causa de esta enfermedad.

El estado presenta una tasa de mortalidad en mujeres por cáncer de mama por debajo de la media nacional, en casi siete por cada 100 mil, de 25 años en adelante.

El cáncer de mama y de cuello de útero representan la primera y segunda causa de muerte por tumores malignos en mujeres en nuestro país, por lo que con la finalidad de evitar las muertes por estos tipos de cáncer han realizado 45 mil pruebas a mujeres para detectarlos oportunamente y brindar atención oportuna e inmediata.

Actualmente Quintana Roo es la entidad número ocho con las mejores acciones de detección en el país, de acuerdo a la evaluación de los programas prioritarios de la Secretaría de Salud federal Caminando a la Excelencia.

Sin tratamiento

Sin embargo la falta de un hospital oncológico obliga a las pacientes a trasladarse a otros estados, como Campeche y Yucatán, en donde hay un déficit de insumos médicos. En septiembre, un grupo de pacientes se manifestó para demandar que desde entonces habían pasado tres meses en los que no contaban con los medicamentos para recibir las quimioterapias.

Pilar Ceja Ruiz, representante del grupo Corazones Rosas Quintana Roo, expresó su preocupación por el desabasto de medicamentos asegurando que la vida de muchas de compañeras estaba en riesgo pues cada dosis puede costar hasta 170 mil pesos.

El grupo de mujeres se manifestó con pancartas en mano exigiendo además la apertura del Hospital Oncológico de Chetumal, que aunque las obras están concluidas, la Secretaría de Salud del estado no ha podido ponerlo en marcha.

Fuente: La Jornada Maya.

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