lunes, septiembre 21

Temporada baja toca fondo

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Escasa presencia de usuarios en los principales balnearios públicos de la zona hotelera, algunos prácticamente vacíos como Tortugas, en tanto se observó un mayor número de bañistas en Langosta, donde las aguas se encontraban mucho más en calma que en otras playas y presentaban mejores condiciones para que los más pequeños se diesen un chapuzón.

Tras llevar a cabo un recorrido por algunos de los balnearios de la localidad, se pudo constatar que son pocos los visitantes extranjeros que disfrutan del sol, el mar y la blanca arena de nuestro destino, situación similar a la observada con los turistas nacionales.

Según prestadores de servicios, será hasta mediados de noviembre cuando se observe una mayor afluencia de turismo extranjero, especialmente estadounidenses y canadienses, que huyen del frío que para esas fechas azota sus países de origen.

A pesar de que brilló un sol esplendoroso, con intervalos de nubes que se hacían más y más densas e incluso una ligera lluvia que no demoró más de unos minutos, fueron pocas las parejas, grupos, familias o individuos que se bronceaban cerca de la playa, mientras que algunos escasos bañistas retozaban a escasos metros de la orilla.

No obstante, se encontraron en Langosta algunas jóvenes que buscaban un bronceado perfecto, enfundadas en trajes de baño con una mínima cantidad de tela, a la vez que disfrutaban de una bebida refrescante, leían algún libro o se tomaban la foto del recuerdo.

Quienes manejan negocios de wave runners en Tortugas expresaron que mientras la demanda estuvo bastante buena durante la temporada alta e incluso en el mes de septiembre, en este octubre la situación empeoró y son muy pocos los usuarios que recurren a esta opción, máxime los días en que el puerto cierra a embarcaciones menores, cuando también las motos acuáticas y los parachutes quedan paralizados.

Carlos López, empleado de uno de estos negocios, lamentó que aunado a la escasa demanda, la competencia de las marinas es bastante fuerte y por lo general los turistas prefieren rentar las motos en sus instalaciones, pese a que los costos son mayores a los que se ofrecen en la playa.

Tortugas fue uno de los balnearios públicos en los que se apreció un menor número de usuarios, con tan solo unos pocos bañistas en el agua y escasas mesas de los restaurantes ocupadas.

Contrario a Langosta, donde el agua estaba tranquila y apenas se levantaban olas, en Tortugas, el mar se encontraba bastante agitado y soplaba una fuerte brisa que inhibía a los usuarios para darse un baño, hasta el punto que pasado el mediodía solo había unas tres o cuatro personas dándose un chapuzón.

En los restaurantes de este balneario público, los meseros coincidieron en señalar que esta última semana la demanda ha estado por los suelos y los fines de semana, que es cuando más gente acude a disfrutar de la playa, la mayor parte de quienes ocupan mesas o camastros con sus respectivas sombrillas llevan consigo los alimentos y bebidas que van a consumir y, cuando mucho, encargan una tanda de refrescos, un cubetazo de cerveza o una caguama fría, “pero no todos, hay gente que paga los 200 pesos del mobiliario y ya no le alcanza para nada más, tienen lo justo para los pasajes de regreso”.

Fuente: PorEsto

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