lunes, marzo 30

Vive el recuerdo de la Chispa

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Algunos cambios en escenificación de Valladolid

VALLADOLID.— A lo largo de los casi 60 años que se realiza la representación de la Primera Chispa de la Revolución, cada vez le agregan o suprimen detalles a la escenificación, y todo depende de la perspectiva de quien coordine el evento.

Lo que sí quedó claro anteanoche es que los errores que se cometen han sido desde siempre ya sea por falla en equipos o de los actores que intervienen.

La de anteanoche no fue la excepción en la conmemoración de los 109 años de la Primera Chispa, cuya escenificación fue coordinada por Juan de la Rosa y Jorge Escobedo.

Hasta el año pasado y luego de una década lo había coordinado Martín Pérez Dzul, quien en esta ocasión no fue invitado para organizar el simulacro.

En años anteriores, como parte de la ambientación se podía ver a vendedores de pan dulce, algunas golosinas, incluso hasta un gremio, con hombres y mujeres con vestimenta regional rezando y cruzando la calle 40 frente al Palacio Municipal.

Del mismo modo se podía ver a una niña a quien su abuelo le empieza a relatar la historia del 4 de junio de 1910, recordando cómo los campesinos dieron su vida, ya cansados de estar en situación de esclavitud por el gobierno federal que encabezaba Porfirio Díaz.

Del mismo modo los actores hacían sus diálogos en vivo, lo cual le imprimía un poco de realismo a la representación, pero de manera constante fallaban los equipos, de tal modo que las voces en ocasiones dejaban de escucharse.

Antes, cada uno de los campesinos o elementos de la Guardia Nacional se disparaban con petardos unos a otros, lo cual resultó en lesiones a algunos de los actores. Esos detalles en cada representación se trataban de solucionar.

En la representación de anteanoche fueron cambiadas muchas cosas: los diálogos ya estaban grabados, de tal modo que los actores solo hacían “playback”, es decir todo fue actuado, solo se observaban los movimientos de la boca como si estuvieran hablando.

Para los petardos se reventaron hiladas detrás de los campesinos y soldados, a fin de que no hubiera lesionados. De la misma manera se observaron a menos personas con vestimenta de la época, los cuales fueron mezclados con gente humilde con vestido regional, lo que antes no se hacía.

En lugar de una niña que escucha el relato de su abuelo, ahora fue un niño que preguntaba todo sobre la historia y fue así como se desarrolló el relato y la escenificación.

La esposa de Luis Felipe de Regil, que fue capturado y asesinado por los campesinos, actuó bien el llanto, pero a la hora de dar el tiro de gracia a los líderes de la revuelta, Atilano Albertos, Maximiliano R. Bonilla y José Encarnación Kantún, la pistola de un soldado se atoró, por lo que el ruido de las detonaciones se hizo grabado, como a la hora de los enfrentamientos.

Al término del evento, no se entonó el Himno Nacional, solo el de Valladolid, pero lo que sí fue del gusto del público y de los turistas, fue el despliegue de fuegos artificiales.

Por cierto la introducción de la relatoría se hizo en español, inglés y maya, a fin de que todos los presentes, incluyendo una gran cantidad de turistas entendiera de lo que se trataba el evento.— Juan Antonio Osorio

Fuente: Diario de Yucatán

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